
Descubre cómo hacer leche frita casera fácil y rápida, uno de los postres típicos de la Semana Santa y Carnaval. Este dulce tradicional español, con textura cremosa y rebozado crujiente, se elabora sin horno, usando ingredientes básicos como leche, harina, azúcar y canela. Perfecto para aprovechar leche sobrante o sorprender con un postre económico. Además, te explicamos cómo servirlo con azúcar, canela o acompañamientos como mermelada o caramelo. Aprende el paso a paso con nuestra vídeo-receta y disfruta de un clásico de la repostería española.
Este es un postre típico de Carnaval o Cuaresma, una de las épocas más dulces del año. Durante estos días, se preparan y se consumen junto con otros dulces como las orejas de Carnaval, las torrijas de leche, los pestiños, las Monas de Pascua o las flores de Carnaval. También es típico de la Semana Santa, especialmente en el norte y el sur del país.
Se elabora a base de harina cocida con leche y azúcar hasta que espese, cortándose la masa resultante en porciones que posteriormente se fríen. Suele servirse como postre, espolvoreado con azúcar y canela en polvo. Es un postre sencillo, económico y delicioso, que forma parte de la gastronomía tradicional española.
El origen de la receta es incierto. Existe una leyenda que dice que fue inventada por una monja de Zamora que quiso aprovechar la leche que le sobraba de hacer queso. La monja cocinó la leche con harina y azúcar, y la dejó enfriar en una fuente. Al día siguiente, se le ocurrió cortar la masa en trozos y freírla, creando así un postre delicioso que pronto se hizo famoso en toda la ciudad. Sin embargo, varias regiones españolas reivindican su autoría, si bien se suele considerar que surgió en Zamora y se propagó luego por diversas provincias del país. Algunas fuentes señalan que esta receta tradicional se originó en Palencia, donde se elaboraba con leche de oveja. Otras apuntan que se trata de una adaptación de un postre árabe llamado mahalabiya, que se preparaba con leche, almidón, azúcar y agua de rosas.
Ahora que ya conoces la historia y el significado de la leche frita, te invitamos a que la pruebes y la disfrutes. A continuación, te mostramos los ingredientes y los pasos que necesitas para hacerla en casa. ¡Buen provecho!
Ingredientes para +/-12 porciones
- 2 huevos talla M
- 3 cucharadas soperas de harina de trigo
- 60g de maicena
- 600ml de leche entera
- la piel de un limón
- 1/2 rama de canela
- 90g de azúcar (para el preparado)
- aceite
- azúcar al gusto
- canela al gusto
Cómo hacer leche frita
- Lo primero que debes hacer es reservar aproximadamente medio vaso de leche. Luego, pon el resto de la leche, con la corteza de limón bien lavada y la canela en un cazo. Llévalo al fuego y cocina hasta que hierva.
- Después, apaga el fuego y retira la piel del limón y la canela. Ahora, mezcla la maicena con la leche que tenías reservada y remueve con una cucharilla hasta que quede completamente diluida.
- Inmediatamente, agrega la maicena al cazo donde tienes la leche con el azúcar y remueve hasta que la mezcla comience a espesar. Si es necesario, aceita el recipiente donde vas a dejar reposar la mezcla. A continuación, vierte la mezcla en el recipiente en cuestión.
- Es importante tapar la mezcla con un papel film pegado a la superficie para que no se seque. Después, deja reposar la mezcla hasta que se enfríe por completo. Una vez que esté completamente fría, llévala al frigorífico y resérvala allí durante al menos un par de horas.
- Transcurrido este tiempo, saca la masa del molde o recipiente. Bate los dos huevos. Corta en porciones la masa y pásalas por harina. Luego, por el huevo batido. Finalmente, fríelas en aceite bien caliente.
- Cuando las saques del aceite, déjalas reposar unos minutos sobre papel absorbente de cocina para retirar el exceso de aceite. Para terminar, en un plato, pon azúcar y canela al gusto para darle ese toque tan característico de este postre. Mezcla bien los dos ingredientes y pasa las porciones por esta mezcla. Ya tienes lista para servir.
Consejos para hacer leche frita perfecta
- Elige la leche adecuada: Es importante utilizar una leche entera para obtener un sabor y textura óptimos. Evita usar leches desnatadas o bajas en grasa.
- Prepara la mezcla correctamente: Sigue cuidadosamente la receta y mezcla bien todos los ingredientes para asegurarte de que no haya grumos en la masa. Cocina la leche con la harina, el azúcar, la canela y el limón a fuego lento, removiendo constantemente, hasta que espese. Vierte la mezcla en una fuente o recipiente y déjala enfriar completamente en la nevera.
- Corta y reboza las porciones con cuidado: Una vez que la masa esté fría y cuajada, córtala en porciones del tamaño y la forma que prefieras. Puedes usar un cuchillo afilado, un cortapastas o un molde. Reboza las porciones con harina y huevo batido, procurando que queden bien cubiertas por todos los lados.
- Fríe en aceite bien caliente: Para lograr que quede perfectamente dorada por fuera y suave por dentro, es recomendable freírla en aceite bien caliente. Además, asegúrate de escurrir el exceso de aceite sobre papel absorbente para obtener un resultado más ligero y crujiente. Recuerda que la presentación también es importante, así que espolvorea las porciones con azúcar y canela en polvo, y decora con unas hojas de menta si quieres.
Cómo servir y disfrutar la leche frita
Se suele servir como postre, espolvoreada con azúcar y canela en polvo. También se puede acompañar de nata montada, salsa de caramelo, mermelada o fruta fresca. Se recomienda consumirla templada o fría, según el gusto de cada uno. Para disfrutar de la leche frita, solo hay que saborear su textura cremosa y su sabor dulce y aromático. Es un postre ideal para compartir con la familia o los amigos, o para darse un capricho en cualquier momento del día.
Preguntas frecuentes sobre este postre tradicional
¿Por qué mi mezcla no espesa correctamente?
Esto suele ocurrir si la leche no alcanza suficiente temperatura o si no se ha disuelto bien la maicena. Es importante remover constantemente a fuego medio hasta obtener una textura espesa y uniforme.
¿Se puede preparar con leche vegetal?
Sí, es posible sustituir la leche entera por leche de almendra, soja o avena para adaptarlo a dietas específicas, aunque el sabor y la textura pueden variar ligeramente.
¿Cómo evitar que se pegue al molde?
Engrasa el recipiente con una ligera capa de aceite o utiliza papel de horno para facilitar el desmoldado. Esto te asegurará que las porciones salgan perfectas.
¿Cuál es el truco para un rebozado crujiente?
Asegúrate de rebozar las porciones primero en harina y luego en huevo batido, cubriéndolas completamente. Fríelas en aceite caliente y escúrrelas bien en papel absorbente para mantener la textura crujiente.
¿Es necesario añadir canela o limón?
No es imprescindible, pero estos ingredientes aportan un aroma especial que realza el sabor del postre. Si prefieres un sabor más neutro, puedes omitirlos.
¿Puedo hacerla con antelación?
Sí, este dulce se conserva bien durante 2-3 días. Se recomienda consumirlo templado, aunque fría también es deliciosa.
¿Cómo conseguir un acabado más vistoso?
Pasando las porciones por azúcar y canela en polvo antes de servir. También puedes añadir acompañamientos como salsa de caramelo, chocolate fundido o frutas frescas para darle un toque especial.
Recuerda que este postre es una muestra perfecta de la cocina de aprovechamiento, ya que originalmente se ideó para utilizar leche sobrante, convirtiéndose en un icono de la repostería española. Además, puedes experimentar añadiendo un toque moderno: prueba infusionar la leche con vainilla, anís estrellado o incluso ralladura de naranja para aportar matices únicos. Servirlo con una bola de helado de vainilla o nata montada puede transformar este clásico en un postre de restaurante, ideal para sorprender a tus invitados. ¡Anímate a probarlo y disfruta de su textura cremosa y sabor irresistible!
