
Prepara unas espinacas gratinadas espectaculares con esta receta sencilla y rápida. Usando ingredientes sencillos, conseguirás un plato cremoso y delicioso, ideal como guarnición, entrante o cena ligera. Olvídate de las versiones precocinadas y disfruta de un sabor auténtico en solo unos minutos.
Sigue este paso a paso y consigue unas espinacas cremosas y doradas, con el toque justo de ajo y un gratinado irresistible. Esta receta es muy sencilla, se prepara en menos de 30 minutos y puedes adaptarla según tus gustos o los ingredientes que tengas en casa.
Las espinacas gratinadas son un clásico de la cocina europea, especialmente mediterránea, y han conquistado a los amantes de los vegetales por su sabor suave, su textura cremosa y su versatilidad. Aunque puedes encontrarlas listas en supermercados o como guarnición en restaurantes, nada supera el sabor de la versión casera, hecha con mimo y sin aditivos.
Piensa en esta receta como un lienzo en blanco. Es tu oportunidad para jugar con los sabores: un poco de bacon ahumado, champiñones salteados o el queso que más te guste. Así creas un plato único que funciona de maravilla como acompañamiento de lujo o como protagonista de una cena rápida y llena de sabor.
Ingredientes para 4 personas
- 500 g de espinacas
- 3 dientes de ajo
- 40 g de mantequilla (3cdas)
- 40 g de harina de trigo (4cdas)
- 500 ml de leche entera (2 tazas)
- Nuez moscada (al gusto)
- Pimienta negra (al gusto)
- Sal (al gusto)
- 150 g de queso emmenthal rallado (1½ tazas)
- 1 cda de aceite de oliva virgen extra
Cómo hacer espinacas gratinadas paso a paso
- Calienta una sartén a fuego medio con una cucharada de aceite de oliva. Añade los ajos picados y sofríelos durante un minuto, sin que lleguen a dorarse. Incorpora las espinacas, remueve para que se cocinen de manera uniforme y añade sal al gusto. Cocina unos 5 minutos, hasta que reduzcan su volumen y suelten el exceso de agua.
- En un cazo a fuego bajo, derrite la mantequilla. Añade la harina y cocínala 2 minutos, removiendo constantemente con una cuchara o varillas para que no se queme. Vierte la leche poco a poco mientras bates, integrando bien tras cada añadido para evitar grumos. Cuando esté toda incorporada, cocina hasta obtener una bechamel ligera y cremosa.
- Añade nuez moscada a la bechamel, pimienta y sal al gusto. Mezcla bien y combínala con las espinacas en la sartén. Transfiere la mezcla a una fuente apta para horno, espolvorea el queso rallado por encima y gratina a 180 °C durante unos 10 minutos, o hasta que el queso esté fundido y ligeramente dorado.
- Deja reposar un par de minutos antes de servir para que la salsa se asiente y el gratinado mantenga su forma perfecta.
Consejos para unas espinacas gratinadas perfectas
- Si la bechamel queda muy fluida, deja que espese un poco más al fuego. Si queda demasiado densa, añade un chorrito de leche.
- Puedes añadir un poco de queso parmesano o gouda al gratinar para un sabor más intenso.
- Si usas espinacas congeladas, escúrrelas bien antes de mezclarlas con la bechamel, así el gratinado no quedará aguado.
Cómo servir y disfrutar las espinacas gratinadas
- Presentación: sirve directamente en cazuelitas individuales o en una fuente de barro para un toque rústico.
- Guarnición: combina muy bien con pollo al horno, pescado blanco o carnes a la plancha.
- Acompañamiento: un arroz blanco o unas patatas al vapor van de maravilla.
- Maridaje: acompáñalas con un vino blanco seco o una cerveza suave y bien fría.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo usar espinacas congeladas en lugar de frescas?
Sí, simplemente asegúrate de escurrirlas muy bien después de cocinarlas para evitar exceso de líquido en el gratinado. - ¿Cómo consigo una textura más ligera?
Reduce un poco la cantidad de harina en la bechamel o añade más leche. - ¿Se pueden hacer con antelación?
Sí. Puedes preparar la mezcla con antelación, guardarla en la nevera hasta 24 h y gratinar justo antes de comer. - ¿Versión sin lactosa o vegana?
Sustituye la leche por bebida vegetal sin azúcar, la mantequilla por margarina o aceite y usa un queso vegano para gratinar.
¿Listo para disfrutar unas auténticas espinacas gratinadas caseras? Cálidas, cremosas y con un aroma a hogar que conquista hasta a los que dicen “no me gustan las verduras”. ¡A sacar la cuchara y al ataque!
