
Las croquetas de atún son una alternativa original, ligera y deliciosa a las clásicas croquetas con bechamel. Esta receta rápida y práctica es perfecta para los días en los que apetece algo casero sin pasar demasiado tiempo en la cocina. Se preparan con puré de patata en lugar de salsa blanca, lo que les da una textura suave por dentro y crujiente por fuera, ideales como aperitivo, cena o acompañamiento.
El origen de las croquetas se remonta a la cocina francesa del siglo XIX, aunque en España se convirtieron en una auténtica institución gastronómica. Con el tiempo, surgieron infinidad de versiones: desde las tradicionales de jamón hasta las de marisco, verduras o pescado. En este caso, las croquetas de atún son una opción económica, nutritiva y muy práctica, ya que el atún en conserva es fácil de usar y combina bien con la suavidad del puré de patata. Además, son ideales para aprovechar ingredientes de la despensa y preparar un plato casero en pocos minutos.
Este plato pertenece a la categoría de aperitivo o segundo plato ligero, perfecto para cualquier época del año. Su textura cremosa por dentro y crujiente por fuera las convierte en una de esas recetas que gustan tanto a niños como a adultos. De hecho, son una excelente forma de introducir el pescado en la dieta de los más pequeños de una manera divertida y atractiva. Basta acompañarlas con un poco de mayonesa, una ensalada fresca o un toque de limón para completar una comida sencilla y sabrosa.
El atún, protagonista de esta receta, es un pescado azul rico en proteínas de alta calidad, ácidos grasos omega-3, hierro y vitaminas del grupo B. Su consumo regular contribuye al buen funcionamiento del corazón y al mantenimiento de los niveles de colesterol saludables. Las patatas, por su parte, aportan energía y una textura cremosa inigualable. Combinadas con el resto de ingredientes, convierten estas croquetas de atún sin bechamel en un bocado nutritivo, equilibrado y muy fácil de preparar.
Ingredientes para 4 personas
- 3 patatas
- 2 latas de atún al natural
- 1 huevo talla M
- 1 cucharada de pan rallado
- sal al gusto
- pimienta
- 30g de mantequilla derretida
- pan rallado con ajo y perejil (para el rebozado)
- harina (para el rebozado)
- aceite de oliva (para el rebozado)
- perejil seco (para el rebozado)
- ajo en polvo (para el rebozado)
Cómo hacer croquetas de atún paso a paso
- Cocer las patatas. Lava las patatas y ponlas a hervir enteras en una olla con agua y sal hasta que estén tiernas, unos 20–25 minutos. Comprueba la cocción pinchando con un cuchillo.
- Preparar el puré. Escurre las patatas y deja templar unos minutos. Pela, trocea y aplasta con un tenedor hasta formar un puré fino.
- Incorporar los ingredientes. Añade el huevo, salpimienta al gusto e incorpora la mantequilla derretida. Mezcla bien hasta integrar.
- Agregar el atún. Desmenuza las latas de atún escurridas y añádelo al puré junto con una cucharada de pan rallado. Amasa con las manos o una espátula hasta obtener una masa uniforme.
- Formar las croquetas. Coge porciones de unos 30 g y dales forma de bolita o cilindro. Colócalas en una bandeja y refrigera 15 minutos para que mantengan mejor la forma.
- Rebozar. Pasa cada croqueta por harina, después por huevo batido y finalmente por pan rallado con ajo, perejil y una pizca de ajo en polvo.
- Freír. Calienta abundante aceite en una sartén a 180 °C (356 °F). Fríe las croquetas en tandas hasta que estén doradas por fuera. Sácalas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
Consejos para hacerlas perfectas
- si prefieres una versión más ligera, cocina las croquetas en el horno a 200 °C (392 °F) durante 15 minutos, pinceladas con un poco de aceite. En freidora de aire, bastarán 10 minutos a 190 °C.
- No dejes la masa demasiado blanda; si está muy húmeda, añade un poco más de pan rallado.
- Usa patatas harinosas (tipo Kennebec o Agria) para lograr una textura ideal.
Seca bien las patatas antes de hacer el puré para evitar que suelten agua. - El rebozado doble (huevo y pan rallado dos veces) asegura una capa más crujiente.
- Puedes añadir perejil fresco picado o un toque de limón a la mezcla para realzar el sabor.
Cómo servir y disfrutar croquetas de atún
- Presentación: Sirve los papillotes cerrados y deja que cada comensal los abra en la mesa para disfrutar del aroma.
- Guarnición: Arroz integral, cous cous o patatas cocidas.
- Acompañamiento: Ensaladas frescas, verduras al vapor o puré de patatas para un plato completo y saludable.
- Maridaje: Vino blanco seco, agua con gas y lima, o una cerveza ligera que potencie los sabores del plato.
Preguntas frecuentes sobre las croquetas de atún
- ¿Puedo hacer las croquetas con otro tipo de pescado?
Sí, puedes sustituir el atún por salmón, caballa o bacalao desmenuzado. Todos funcionan muy bien con la base de patata. - ¿Se pueden preparar con antelación?
Sí, puedes formar las croquetas y guardarlas en la nevera hasta 24 horas antes de freír. También se pueden congelar durante un mes. - ¿Cómo evitar que se deshagan al freír?
Refrigéralas antes de pasarlas por el aceite y asegúrate de que esté bien caliente. Esto ayuda a sellar el rebozado. - ¿Puedo hacerlas sin huevo?
Sí, sustituye el huevo por leche o bebida vegetal mezclada con un poco de harina. Así mantendrás la textura cremosa sin usar huevo.
Estas croquetas de atún sin bechamel son la prueba de que los grandes sabores no necesitan complicaciones. Con ingredientes sencillos y un proceso rápido, obtienes un plato sabroso, nutritivo y muy versátil. Prepáralas para una cena familiar, un aperitivo improvisado o como opción infantil deliciosa y ligera. Crujientes, reconfortantes y con todo el sabor del mar, conquistarán a todos desde el primer bocado.
