
Las spanakopitas son uno de esos bocados que nunca pasan de moda dentro de la cocina griega, apreciadas por su equilibrio entre una masa filo crujiente y un relleno jugoso y aromático. Este clásico mediterráneo combina ingredientes sencillos con una técnica tradicional que ha sabido mantenerse vigente generación tras generación, convirtiéndose en una de las recetas griegas más reconocidas junto a la musaka o el tzatziki.
Su origen se sitúa en Grecia, donde la mezcla de espinacas y queso feta envuelta en pasta filo forma parte del recetario cotidiano desde hace siglos. La spanakopita tradicional se preparaba en grandes bandejas familiares, pero con el tiempo surgieron versiones individuales en forma de triángulo, conocidas como spanakopitas, ideales para servir como aperitivo o como entrante en reuniones informales. Esta evolución permitió que la receta se adaptara a distintos formatos sin perder su esencia.
Este tipo de preparación suele consumirse como entrante, tapa o incluso como comida ligera acompañada de una ensalada fresca. En Grecia es habitual encontrarla en panaderías y puestos callejeros, recién horneada, como opción rápida, nutritiva y muy accesible. Su versatilidad la convierte también en una receta práctica para buffets, comidas para compartir o menús mediterráneos que buscan equilibrio entre sabor y sencillez.
El ingrediente protagonista son las espinacas, una verdura rica en fibra, vitaminas A y C, hierro y antioxidantes. En cocina, su comportamiento es ideal para rellenos, ya que al cocinarse reduce volumen pero concentra sabor. El queso feta aporta el punto salino y cremoso característico, equilibrando la suavidad de la espinaca. El resultado es un relleno sabroso, ligero y muy aromático, especialmente cuando se refuerza con hierbas frescas como el eneldo, un toque muy habitual en la gastronomía griega.
Ingredientes para 10 unidades
- 8 Hojas de pasta filo
- 350gr Espinacas limpias (pueden ser congeladas o frescas)
- 125gr Queso feta desmenuzado
- Sal
- Pimienta negra
- 1 Cucharadita de eneldo fresco
- Aceite de oliva
- 1 Huevo
- Semillas al gusto para decorar (opcional)
Cómo hacer spanakopitas paso a paso
- Precalienta el horno a 180 ºC (356 ºF), con calor arriba y abajo. Prepara una bandeja con papel sulfurizado y resérvala.
- Lava bien las espinacas si son frescas. Hiérvelas en agua con sal durante unos 3 minutos, solo hasta que se ablanden. Escúrrelas muy bien y deja que se enfríen. Es fundamental eliminar el exceso de agua para evitar que la pasta filo se humedezca durante el horneado.
- Pica finamente las espinacas ya frías y colócalas en un bol amplio. Añade el queso feta desmenuzado, salpimenta al gusto e incorpora el eneldo fresco. Mezcla hasta obtener un relleno homogéneo, aromático y bien ligado.
- Coloca 4 hojas de pasta filo una encima de otra sobre la encimera. Sitúa la parte más ancha de la masa como base y corta 5 tiras largas del mismo ancho. Repite el proceso con las otras 4 hojas, obteniendo un total de 10 tiras de pasta filo de cuatro capas cada una.
- Mantén las tiras que no estés usando cubiertas con un paño ligeramente húmedo, ya que la pasta filo se seca con rapidez y puede romperse.
- Con ayuda de un pincel, pinta cada una de las 4 capas de una tira con aceite de oliva, colocándolas de nuevo una sobre otra para que queden bien impregnadas y flexibles.
- Coloca una cucharada del relleno en una de las esquinas de la tira, formando un pequeño triángulo. Dobla la masa sobre sí misma, manteniendo siempre la forma triangular, hasta llegar al final de la tira. Humedece el extremo con un poco de huevo batido o agua para sellar bien. Repite el proceso con todas las tiras.
- Coloca las spanakopitas en la bandeja preparada, píntalas con huevo batido y, si lo deseas, espolvorea semillas por encima para decorar.
- Hornea durante unos 10 minutos a 180 ºC (356 ºF), vigilando el dorado, ya que la pasta filo se quema con facilidad y cada horno puede variar ligeramente.
- Una vez listas, sácalas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla para mantener el crujiente característico de este tipo de aperitivo griego.
Consejos para hacerlas perfectas
- Escurrir muy bien las espinacas es clave para lograr un relleno equilibrado y evitar que la masa filo se humedezca.
- No sobrecargues los triángulos; una cantidad moderada de relleno facilita el doblado y una cocción uniforme.
- Si buscas un acabado más crujiente, puedes pincelar ligeramente con aceite adicional antes de hornear.
- El eneldo puede sustituirse por menta o perejil si prefieres un aroma diferente, manteniendo el carácter mediterráneo.
Cómo servir y disfrutar las spanakopitas
- Presentación: sírvelas templadas o a temperatura ambiente, colocadas en una fuente amplia para que mantengan su forma.
- Guarnición: acompañan muy bien con ensaladas griegas, tomate con pepino o verduras asadas.
- Acompañamiento: desde el punto de vista nutricional, combinan con yogur natural o salsa de yogur para equilibrar el conjunto.
- Maridaje: armonizan con vino blanco seco, rosado suave o incluso con agua con limón al estilo griego.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Se pueden preparar con antelación?
Sí, puedes montarlas con varias horas de antelación y conservarlas en frío bien cubiertas. Lo ideal es hornearlas justo antes de servir. - ¿Se pueden congelar?
Sí, se congelan mejor antes de hornearlas. Cocínalas directamente congeladas, añadiendo unos minutos extra al tiempo de horno. - ¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, funcionan perfectamente, pero es imprescindible escurrirlas muy bien tras la cocción. - ¿Es posible hacerlas sin huevo?
El huevo se utiliza solo para pintar. Puedes sustituirlo por aceite de oliva o un poco de leche para un acabado similar.
Preparar spanakopitas en casa es una forma sencilla y muy gratificante de acercarse a la cocina griega tradicional. Con ingredientes básicos y una técnica accesible, se obtiene un resultado crujiente, aromático y lleno de sabor, perfecto tanto para ocasiones especiales como para el día a día.
