
Los rollitos de jamón con queso son una receta fácil, sabrosa y muy versátil, perfecta para preparar en pocos minutos y disfrutar como aperitivo, merienda o incluso como plato principal. Aprender cómo hacer rollitos de jamón y queso en casa te permite tener siempre a mano un bocado crujiente, económico y que gusta a todo el mundo.
Estos rollitos de jamón con queso caseros destacan por su sencillez y por la posibilidad de personalizarlos con distintos tipos de queso, vegetales o empanados. No requieren técnicas complicadas: basta con elegir un buen jamón cocido, un queso que funda bien y seguir unos pasos básicos para lograr un resultado perfecto.
Aunque hoy se asocian a reuniones familiares, buffets y picoteos, su origen se remonta a mediados del siglo XX, cuando comenzaron a popularizarse las recetas de embutidos rellenos y enrollados como solución práctica para cenas informales. Su fama creció en los años 80 y 90 gracias a recetarios y programas de cocina, consolidándose como un clásico que nunca pasa de moda. Desde entonces, los rollitos de jamón y queso empanados se han adaptado a diferentes culturas y estilos culinarios.
Una de sus grandes virtudes es la cantidad de formas en que se pueden preparar: fritos, al horno, en airfryer, a la plancha, fríos como entrante veraniego o incluso envueltos en hojaldre. Esta versión destaca por su equilibrio entre lo clásico y lo creativo, permitiendo jugar con quesos como gouda, manchego, mozzarella o queso crema, además de añadir vegetales o cambiar el empanado para variar la textura.
Además de ser deliciosos, estos rollitos son ideales para aprovechar ingredientes que sueles tener en la nevera. Funcionan tanto para improvisar algo rápido como para lucirte con una presentación más elaborada. Y lo mejor: puedes adaptarlos con espinacas, queso panela o incluso servirlos con salsa verde para un toque más jugoso.
Ingredientes para 4 personas
- 200g de jamón cocido en lonchas
- 100g de queso gouda en lonchas
- 50g de pimiento rojo en tiras
- 2 huevos
- 15g de mostaza (1 cda)
- 2g de pimienta negra molida (½ cdta)
- 2g de ajo en polvo (½ cdta)
- 100g de pan rallado grueso (1 taza)
- 30g de harina de trigo (2 cda)
- Aceite vegetal para freír (cantidad suficiente)
Cómo hacer rollitos de jamón con queso paso a paso
- Coloca las lonchas de jamón cocido ligeramente solapadas y pon encima las lonchas de queso. Asegúrate de que el jamón forme una base uniforme para evitar que el queso se salga durante el enrollado. Si las lonchas son muy finas, puedes usar dos capas para dar más firmeza al rollito.
- Añade las tiras de pimiento rojo y enrolla con cuidado hasta formar un rollito compacto. Coloca el pimiento en el centro para que quede bien distribuido y enrolla apretando ligeramente, de manera que el relleno quede bien sujeto y no se abra al empanar o freír.
- Bate los huevos con la mostaza, la pimienta negra y el ajo en polvo. Mezcla hasta obtener un batido homogéneo. La mostaza ayuda a que el empanado se adhiera mejor y aporta un toque de sabor que combina muy bien con el jamón y el queso.
- Prepara tres platos: uno con harina, otro con la mezcla de huevo y otro con pan rallado. Tenerlos organizados en cadena facilita el proceso y evita que los rollitos se rompan. El pan rallado grueso aporta un acabado más crujiente.
- Pasa los rollitos por harina, luego por huevo y finalmente por pan rallado. La harina crea una capa base que ayuda a que el huevo se adhiera correctamente. Asegúrate de cubrir bien cada rollito para que el empanado quede uniforme.
- Para un extra de crujiente, repite el paso del huevo y el pan. Este doble empanado es ideal si buscas un exterior más firme y dorado, además de ayudar a que los rollitos mantengan su forma durante la fritura.
- Fríe en aceite caliente a 170 °C (340 °F) hasta que estén dorados por todos lados. Controla la temperatura para evitar que se quemen por fuera y queden fríos por dentro. Gíralos con suavidad para lograr un dorado uniforme.
- Retira y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Deja reposar unos segundos antes de servir para que el empanado se asiente y quede más crujiente.
Consejos para hacerlos perfectos
- Puedes congelarlos antes de freír para tenerlos siempre listos.
- Para un toque diferente, empánalos con cereales triturados.
- Si prefieres una versión ligera, cocínalos al horno o en airfryer a 200 °C (392 °F) durante 15–20 minutos.
Cómo servir y disfrutar los rollitos de jamón con queso
- Presentación: córtalos por la mitad y sírvelos sobre una pizarra o plato blanco.
- Guarnición: acompaña con ensalada fresca o puré de patata.
- Acompañamiento: combinan muy bien con salsa de yogur y mostaza, guacamole o salsa verde.
- Maridaje: vino blanco joven, cerveza suave o limonada casera.
Variantes de esta receta
- Con espinacas para aportar color y fibra.
- Con queso manchego para un sabor más intenso.
- Capeados con tempura.
- En salsa verde para una versión más jugosa.
- Con jamón ahumado y queso panela para una opción más ligera.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo usar otro tipo de jamón?
Sí, jamón de pavo, jamón york o incluso jamón serrano si buscas un sabor más marcado. - ¿Qué quesos funcionan mejor?
Gouda, mozzarella, emmental, manchego, queso crema o mezclas de quesos rallados. - ¿Se pueden hacer al horno?
Sí, a 200 °C durante 15–20 minutos. - ¿Puedo hacerlos con hojaldre?
Claro, envuelve el relleno en hojaldre, pincela con huevo y hornea hasta dorar. - ¿Cuánto duran en la nevera?
Hasta 3 días en recipiente hermético.
Estos rollitos de jamón con queso fáciles y crujientes son una receta práctica, económica y perfecta para cualquier ocasión, desde un aperitivo rápido hasta una cena improvisada.
