
Potaje de Vigilia, guiso tradicional de Semana Santa con garbanzos, espinacas y bacalao. Prepáralo paso a paso y disfruta su sabor auténtico.
Este delicioso guiso combina ingredientes sencillos como garbanzos, espinacas y bacalao, creando un plato nutritivo y lleno de sabor. Perfecto para disfrutar en familia, este potaje no solo forma parte de la tradición culinaria española, sino que también es un ejemplo de cocina de aprovechamiento.
La historia del Potaje de garbanzos con bacalao de Vigilia se remonta a siglos atrás, cuando la Cuaresma marcaba la dieta de abstinencia en la que se prohibía el consumo de carne. En su lugar, el bacalao y las legumbres se convirtieron en los ingredientes estrella de este plato. Aunque se desconoce un inventor específico, el potaje se ha transmitido de generación en generación, adaptándose a los productos locales de cada región.
Este guiso de la abuela es ideal para consumir durante la Semana Santa, aunque su versatilidad lo hace perfecto para cualquier momento del año.
Ingredientes para 4 personas
- 250g de garbanzos secos (400g cocidos)
- 200g de bacalao desalado
- 300g de espinacas
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 tomate maduro
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 50ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal (al gusto)
- Pimienta (al gusto)
- Agua o caldo de pescado
- Unas hebras de azafrán (opcional)
Cómo hacer potaje de vigilia paso a paso
- Si usas garbanzos secos y déjalos en remojo la noche anterior. Este paso es fundamental para asegurar una cocción perfecta. Si prefieres usar garbanzos de bote, escúrrelos y enjuágalos bien antes de incorporarlos.
- En una olla, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo finamente picados. Añade el tomate rallado y cocina hasta que se integre por completo; esta mezcla será la base del sabor del guiso.
- Agrega el pimentón dulce, remueve rápidamente para evitar que se queme y, enseguida, incorpora el agua o el caldo de pescado. Este paso debe hacerse con rapidez para que el pimentón no amargue.
- Añade los garbanzos, la hoja de laurel, las hebras de azafrán y el bacalao desmenuzado. Cocina a fuego medio durante unos 20 minutos para que los sabores se mezclen y el caldo tome cuerpo.
- En los últimos 10 minutos de cocción, añade las espinacas frescas y ajusta la sal y la pimienta al gusto. Las espinacas aportan un toque final de frescura y color.
- Retira la olla del fuego y deja reposar unos minutos antes de servir. Este reposo permite que el caldo se espese ligeramente y los sabores se asienten por completo.
Consejos para hacer potaje de garbanzos con bacalao
- Opta por bacalao desalado de calidad para un sabor auténtico.
- Un exceso puede amargar, así que mide bien la cantidad.
- Si prefieres un caldo más espeso, machaca algunos garbanzos y mézclalos.
- Si tienes una Thermomix, puedes adaptar esta receta para que sea aún más sencilla.
Cómo servir y disfrutar potaje de vigilia
- Presentación o emplatado: Sirve el potaje en platos hondos de cerámica, decorado con un chorrito de aceite de oliva y perejil fresco.
- Guarnición: Acompaña con pan rústico o unos huevos tontos tradicionales para disfrutar del caldo.
- Acompañamiento: Perfecto junto a una ensalada fresca o una porción de tortilla de patatas.
- Maridaje: Combina con un vino blanco seco o una cerveza artesanal suave.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo hacerlo sin bacalao?
Sí, puedes omitir el bacalao y sustituirlo por más verduras o tofu si buscas una versión vegetariana. - ¿Se puede congelar?
Sí, es un plato que congela muy bien. Guarda en porciones individuales para disfrutarlo más adelante. - ¿Qué diferencia hay entre este potaje o el andaluz y murciano?
El andaluz suele incluir más especias como comino, mientras que el murciano puede llevar más verduras como acelgas.
