
El Borsch, conocido también como Sopa Borsch, es una de las joyas culinarias más representativas de Ucrania y de Europa del Este. Esta sopa de remolacha, se caracteriza por su vibrante color rojo y su mezcla de sabores agridulces. A lo largo de los siglos, ha sido un plato saludable clave en las mesas de Ucrania, Rusia, Polonia y otros países de la región. Su popularidad ha trascendido fronteras, adaptándose a distintas culturas y cocinas, y hoy en día es una receta que no puede faltar en ningún recetario de comida casera.
La preparación de esta sopa de verduras y carne puede parecer laboriosa debido a la gran cantidad de vegetales que lleva, pero el resultado es una sopa rica, nutritiva y reconfortante. Entre los ingredientes más comunes están, además de la remolacha, el repollo, las zanahorias, las patatas y, en muchas versiones, carne, lo que convierte a este plato en una comida completa y equilibrada. Además, cada familia tiene su propia versión de esta receta de cocina casera, lo que lo convierte en un plato con infinitas variaciones, desde el borsch vegetariano o cómo en esta ocasión, el tradicional con carne.
Una de las grandes ventajas de esta sopa es que puede prepararse en grandes cantidades y guardarse para días posteriores. De hecho, muchos coinciden en que mejora con el reposo, ya que sus sabores se intensifican y se mezclan a la perfección. Es una excelente opción para aquellos días en los que no tienes mucho tiempo para cocinar, pero quieres disfrutar de una comida casera reconfortante llena de sabor y aromas caseros. Además, esta puede servirse tanto como un plato de sopa caliente como fría, lo que la hace versátil en cualquier época del año.
No podemos hablar de la receta del Borscht sin mencionar su importancia cultural. En Ucrania, este plato es más que una simple receta; es un símbolo de tradición y unión familiar. Ya sea que se sirva en una ocasión especial o como parte de una comida diaria, siempre tiene un lugar en la mesa. Si aún no lo has probado, te invitamos a que lo prepares en casa y descubras por qué esta sopa ha conquistado paladares alrededor del mundo.
Ingredientes para 4 personas
- 350 g de carne para guisar (cerdo o ternera)
- 1 cebolla
- 1 o 2 hojas de laurel
- 250g de repollo
- 300g de patatas
- 300g de remolacha cruda
- 1 zanahoria
- 2 o 3 dientes de ajo
- 1 cda de tomate concentrado
- ½ limón o 1 cucharada de vinagre
- Aceite de oliva
- Perejil (al gusto)
- Pimienta negra (al gusto)
- Sal (al gusto)
Para servir:
- 200 g de crema agria, nata fresca o crème fraîche
- Eneldo
- Cebollino
Cómo hacer sopa borsch tradicional
- Empieza preparando el caldo que será la base de tu borsch. Pon la de carne para guisar (ya sea de cerdo o ternera) en una olla grande y cúbrela con 1 litro y medio de agua. Añade media cebolla grande troceada y 1 o 2 hojas de laurel. Deja que todo hierva a fuego medio-bajo hasta que la carne esté tierna, retirando la espuma que se forme en la superficie. Mientras tanto, puedes avanzar con el resto de la receta.
- Mientras la carne se cuece, corta el repollo en juliana fina. Añade un poco de sal y masajea el repollo suavemente con las manos para que se ablande. Déjalo reposar unos minutos, esto ayudará a suavizar su textura y lo preparará para añadirlo más adelante.
- A continuación, pela y corta las patatas en trozos pequeños, adecuados para cocer. Déjalas reposar en un bol con agua para evitar que se oxiden mientras sigues con las demás verduras. Pela y ralla la remolacha y la zanahoria. También puedes optar por picarlas a cuchillo si prefieres. Además, pela y pica los dientes de ajo y el resto de la cebolla.
- Calienta 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y sofríe la cebolla, la zanahoria y la remolacha durante unos 10 minutos, hasta que estén tiernas. Añade el ajo picado y rehoga un minuto más. Incorpora el tomate concentrado, mezcla bien y deja que todo se cocine durante un par de minutos más para que los sabores se integren. Reserva esta mezcla.
- Cuando la carne esté tierna, retírala del caldo junto con la cebolla y el laurel. Añade las patatas al caldo y continúa cocinando durante unos 15 minutos. Cuando las patatas estén tiernas, agrega el sofrito de remolacha que preparaste antes y rocía con el zumo de ½ limón o 1 cucharada de vinagre, que no solo resaltará el sabor agridulce, sino que también ayudará a mantener el color vivo y brillante de la sopa.
- Reintegra la carne a la olla, ya sea troceada o desmenuzada, junto con el repollo que habías reservado. Ajusta la sal y la pimienta, y añade más agua si es necesario. Deja cocer unos 5 minutos más para que todos los sabores se mezclen bien. Antes de apagar el fuego, añade un ramillete de perejil bien picado. Tapa la olla y deja que repose unos minutos para que los sabores se asienten, o guárdalo para el día siguiente, cuando estará aún más sabroso.
- Cuando vayas a servir, con crema agria, nata fresca o crème fraîche, para que cada comensal pueda añadir una generosa cucharada. No olvides espolvorear un poco de eneldo y cebollino picado para darle un toque fresco y aromático.
Consejos para hacer una sopa borscht perfecta
- Calidad de los ingredientes: Utiliza productos frescos, especialmente las remolachas y las verduras, ya que son el alma del plato. Las remolachas frescas aportarán mejor color y sabor que las envasadas.
- Equilibrio de sabores: Esta receta tradicional se caracteriza por su sabor agridulce. Asegúrate de ajustar bien la acidez con limón o vinagre, y el dulzor de las remolachas. El equilibrio entre estos dos es fundamental.
- Tiempo de reposo: Como muchas sopas, esta mejora al reposar. Si lo preparas el día anterior, los sabores se intensificarán y estarán mucho más integrados al día siguiente.
- Elección de carne: Puedes usar cerdo, ternera o incluso hacer una versión vegetariana. Lo importante es elegir una carne de calidad y cocerla bien para que aporte sabor al caldo.
Cómo servir y disfrutar la sopa borsch
- Recipientes adecuados: Sírvela en cuencos grandes y hondos, ya que es una sopa espesa y abundante que necesita espacio para disfrutarse plenamente. Esto también facilita la mezcla de la crema agria con el resto de ingredientes.
- Pan para acompañar: No olvides el pan, preferiblemente un pan rústico o de centeno. Es el acompañante ideal para mojar en la sopa y resaltar todos los sabores. Puedes calentarlo ligeramente en el horno o en la tostadora para que esté crujiente.
- Complementos opcionales: Ofrece opciones adicionales como trozos de chorizo, beicon crujiente o incluso un toque de ajo asado para los que busquen un sabor extra. Esto permite que cada comensal personalice su plato según sus preferencias.
- Decoración: Antes de servir, añade un toque un toque fresco con eneldo y cebollino picados.
- Temperatura ideal: Asegúrate de servir el borsch caliente, ya que se disfruta mejor así. Si lo has preparado con antelación, caliéntalo a fuego lento, evitando que hierva para no alterar la textura de los ingredientes. Aunque también se puede tomar fría.
Preguntas frecuentes sobre esta receta de sopa
- ¿Cuál es el sabor de la sopa? El sabor de esta sopa es complejo y varía según la receta, pero generalmente presenta un perfil agridulce, con un toque ahumado y ligeramente ácido. La remolacha aporta un sabor terroso y dulce, mientras que el vinagre y el eneldo le añaden frescura.
- ¿Existen diferentes tipos de esta sopa? Sí, hay muchas variaciones, dependiendo de la región y los ingredientes disponibles. Algunas versiones son más espesas y contundentes, mientras que otras son más ligeras y caldosas.
- ¿Cuál es la diferencia entre la receta ucraniana y la rusa? Aunque ambos países reclaman este plato como su especialidad, existen algunas diferencias sutiles en las recetas. La versión ucraniana tiende a ser más dulce y a incluir más verduras, mientras que la rusa puede ser más ácida y contener más carne.
- ¿Es este plato saludable? Sí, esta sopa es muy saludable, ya que está repleta de vitaminas y minerales. La remolacha es una excelente fuente de antioxidantes, mientras que las demás verduras proporcionan fibra y otros nutrientes esenciales.
