
El arroz con morcilla es uno de esos platos tradicionales que resumen a la perfección la esencia de la cocina española: ingredientes humildes, sabores profundos y una elaboración sencilla que conquista desde el primer bocado. Este tipo de arroz, muy presente en zonas de interior, aprovecha la intensidad aromática de la morcilla de cebolla para crear un plato reconfortante, ideal para quienes buscan una comida completa y llena de carácter. Su preparación no requiere técnicas complejas, pero sí mimo y un buen equilibrio entre verduras, especias y caldo.
A lo largo de la historia gastronómica de nuestro país, el arroz ha sido protagonista de innumerables recetas regionales. En este caso, la combinación del arroz con la morcilla recuerda a elaboraciones tradicionales como el arroz al horno valenciano, aunque mantiene su propia identidad gracias al uso de ñoras, garbanzos y verduras de temporada. Es un plato que suele disfrutarse como plato principal, perfecto para comidas familiares o fines de semana en los que apetece algo sabroso y contundente.
La morcilla de cebolla aporta una textura suave y un sabor ligeramente dulce y especiado que se integra de forma excepcional con el arroz. Este embutido, tan característico de la gastronomía española, destaca por su aporte de hierro, proteínas y un aroma inconfundible que se potencia al cocinarse lentamente. El arroz, por su parte, actúa como base neutra capaz de absorber todos los jugos y matices del sofrito y del caldo, dando lugar a un resultado equilibrado y lleno de matices.
Es habitual que surjan dudas sobre cómo se hace un arroz con morcilla jugoso, cuándo añadir la morcilla para que no se deshaga, qué tipo de arroz utilizar o cómo conseguir que las verduras mantengan su textura. También se compara a menudo con otras recetas de arroz con embutidos, aunque cada una tiene su técnica y personalidad. En esta versión encontrarás una preparación clara, detallada y accesible, pensada para obtener un resultado casero, sabroso y bien integrado, con un tiempo total aproximado de 40 minutos.
Ingredientes para4 personas
- 3 medidas de arroz
- 1 morcilla de cebolla
- 6 medidas de agua
- 2 ñoras
- 120 g de garbanzos cocidos
- 2 alcachofas
- 1/2 pimiento rojo
- 1/2 pimiento verde
- Un puñado de ajos tiernos
- Pimentón
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharaditas de tomate frito
- Aceite de oliva virgen extra
Cómo hacer arroz con morcilla paso a paso
- Lava las alcachofas, retira las hojas exteriores y córtalas en cuartos. Corta el pimiento rojo y el verde en tiras finas y trocea los ajos tiernos. Pela los dientes de ajo.
- Calienta un fondo de aceite en una sartén amplia a fuego medio (170 °C / 338 °F). Sofríe las alcachofas, los pimientos, los ajos tiernos y los garbanzos cocidos. Remueve con frecuencia hasta que las verduras estén doradas.
- Mientras se cocinan las verduras, hidrata las ñoras en agua caliente durante 10 minutos. Retira las semillas y tritúralas con los dientes de ajo, el pimentón, un chorrito de aceite y el tomate frito hasta obtener una mezcla homogénea.
- Incorpora esta mezcla a la sartén y cocina 2 minutos para que los sabores se integren.
- Añade el arroz y mézclalo bien con el sofrito para que se impregne de todos los aromas.
- Corta la morcilla en rodajas gruesas y colócalas sobre el arroz sin remover.
- Vierte las 6 medidas de agua caliente, ajusta de sal y cocina a fuego medio durante 18–20 minutos, hasta que el arroz esté en su punto y el líquido se haya absorbido.
- Retira del fuego y deja reposar 3–5 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.
Consejos para hacerlo perfecto
- Utiliza verduras frescas para obtener un sabor más intenso y una textura firme.
- Corta las verduras en tamaños similares para que se cocinen de forma uniforme.
- Controla la temperatura del sofrito: un fuego demasiado alto puede quemar las verduras y el pimentón.
- Hidrata bien las ñoras para que se trituren sin dificultad y aporten un sabor más redondo.
- Mezcla el arroz con el sofrito antes de añadir el agua para potenciar el sabor final.
- Si el agua se evapora demasiado rápido, añade un poco más para evitar que el arroz quede duro.
- Para una versión más ligera, reduce ligeramente la cantidad de aceite sin afectar al resultado.
Cómo servir y disfrutar este arroz con morcilla
- Presentación: Sirve el arroz en una fuente amplia o en cazuelas individuales. Coloca las rodajas de morcilla de forma visible para que cada ración tenga su parte. Un toque de perejil o cebollino picado aporta frescura y color.
- Guarnición: Acompaña con una ensalada verde, verduras asadas o una crema ligera para equilibrar el conjunto.
- Acompañamiento: Desde un punto de vista nutricional, es un plato completo y saciante. Si lo deseas, puedes añadir pan crujiente para disfrutar del jugo del sofrito.
- Maridaje: Combina muy bien con vinos tintos jóvenes, crianzas suaves o cervezas tostadas. Para opciones sin alcohol, funcionan bien las bebidas ligeramente cítricas o el agua con gas.
Preguntas frecuentes sobre la paella con morcilla
- ¿Puedo sustituir la morcilla de cebolla por otra variedad?
Sí, puedes usar morcilla de Burgos o morcilla de arroz, aunque el sabor será diferente. - ¿Qué tipo de arroz es el más adecuado?
El arroz redondo es el ideal porque absorbe bien los sabores y mantiene la textura. - ¿Puedo preparar el sofrito con antelación?
Sí, puedes dejarlo listo unas horas antes y añadir el arroz justo antes de cocinar. - ¿Se puede congelar el arroz con morcilla?
No es recomendable, ya que la textura del arroz y de la morcilla cambia al descongelar. - ¿Cómo evitar que la morcilla se deshaga?
Córtala en rodajas gruesas y colócala sobre el arroz sin remover durante la cocción. - ¿Puedo hacerlo más meloso?
Añade un poco más de agua o caldo en los últimos minutos de cocción.
Espero que estos consejos te ayuden a preparar y presentar un arroz con morcilla espectacular que no solo satisface el paladar, sino que también hace justicia a la tradición culinaria. ¡Buen provecho!
