
El pollo broaster es una receta de pollo crujiente que destaca por su rebozado dorado y su interior jugoso, y que se ha convertido en uno de los platos más buscados por quienes quieren preparar pollo frito casero con un resultado profesional. Esta elaboración recuerda al pollo estilo Kentucky, pero incorpora matices propios gracias al uso de ingredientes como la soja, el ajo y el jengibre, que aportan un perfil de sabor más intenso y especiado.
El origen de este pollo frito se remonta a Estados Unidos, donde en la década de 1950 L.A.M. Phelan desarrolló el sistema de fritura a presión mediante la máquina Broaster. Esta técnica permitía cocinar el pollo de forma rápida, manteniendo la carne tierna y evitando la pérdida de jugos, lo que supuso una revolución en la preparación del pollo frito y su posterior expansión en la restauración.
Con el paso del tiempo, el método llegó a distintos países de Latinoamérica, especialmente a Perú, donde el pollo broaster adquirió una identidad propia. Allí se adaptó al gusto local mediante marinados más aromáticos y el uso combinado de harinas, convirtiéndose en un plato muy popular tanto en restaurantes como en hogares. Hoy en día es una referencia clara dentro de la cocina urbana latinoamericana.
Estamos ante un plato principal, contundente y sabroso, ideal para comidas informales, reuniones familiares o celebraciones. El pollo, como ingrediente principal, aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B y minerales esenciales. Desde el punto de vista gastronómico, su versatilidad y capacidad para absorber sabores lo convierten en una base perfecta para marinados intensos y técnicas de fritura que buscan textura y contraste.
Ingredientes para 4 personas
- 500g de pechuga de pollo
- 1/2 limón
- 1 vaso de leche
- 1 cucharada de pasta de ajo y jengibre
- pimienta molida (al gusto)
- 1 cucharada de mostaza
- 3 cucharadas de soja salada (soya o sillao)
- 1 cucharada de orégano
- 1 huevo
- 150g harina de maíz
- 150g harina de trigo
- sal (al gusto)
- pimentón picante (al gusto)
- aceite de girasol
Cómo hacer pollo broaster paso a paso
- Prepara la buttermilk casera exprimiendo el zumo de medio limón en la leche. Remueve y deja reposar 5 minutos hasta que la mezcla se corte ligeramente y espese.
- Corta las pechugas de pollo en tiras o filetes de grosor medio, similares entre sí para asegurar una cocción uniforme.
- En un bol amplio mezcla la buttermilk, el orégano, la soja, la pasta de ajo y jengibre, el huevo, la mostaza y la pimienta. Bate con varillas hasta integrar.
- Introduce el pollo en el marinado, cúbrelo bien y deja reposar al menos 30 minutos en frío para que absorba los sabores.
- En otro recipiente mezcla la harina de trigo y la harina de maíz. Añade sal y pimentón picante al gusto y remueve.
- Escurre ligeramente cada pieza de pollo y pásala por la mezcla de harinas sin presionar en exceso, buscando un rebozado irregular que aporte mayor crujiente.
- Calienta abundante aceite de girasol a 170-180 °C o 340-360 °F en una sartén profunda.
- Fríe el pollo en tandas pequeñas para no bajar la temperatura del aceite, dorando por ambos lados hasta que esté bien crujiente.
- Retira y coloca sobre una rejilla para eliminar el exceso de aceite antes de servir.
Consejos para hacerlo perfecto
- Respeta el tiempo de marinado para lograr un pollo sabroso y jugoso.
- Controla siempre la temperatura del aceite para evitar que el rebozado se queme o quede aceitoso.
- La mezcla de harina de trigo y maíz es clave para una textura crujiente y ligera.
- No frías demasiadas piezas a la vez para mantener una cocción uniforme.
- En Thermomix o robot de cocina solo se recomienda preparar el marinado, ya que la fritura debe hacerse de forma tradicional.
Cómo servir y disfrutar el pollo broaster
- Presentación: Sírvelo recién hecho, bien caliente, colocado en una fuente amplia para mantener el rebozado crujiente y atractivo.
- Guarnición: Acompaña con arroz integral, cous cous o patatas cocidas para equilibrar el conjunto y aportar saciedad.
- Acompañamiento: Completa el plato con ensaladas frescas, verduras al vapor o un puré de patatas suave que contraste con la textura crujiente del pollo.
- Maridaje: Este plato combina bien con vino blanco seco, agua con gas aromatizada con lima o una cerveza ligera que refresque el paladar y potencie los sabores.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo usar muslos o contramuslos en lugar de pechuga?
Sí, se pueden utilizar otras piezas, ajustando el tiempo de fritura para asegurar una cocción completa. - ¿Cómo consigo un rebozado más crujiente?
Mantén el aceite a la temperatura correcta y no presiones el pollo al empanar para crear irregularidades en la cobertura. - ¿Se puede preparar con antelación?
El marinado puede hacerse con varias horas de antelación, pero la fritura debe realizarse justo antes de servir. - ¿Es apto para personas con intolerancia al gluten?
No, ya que contiene harina de trigo. Podría adaptarse usando harinas sin gluten, aunque el resultado variará. - ¿Se puede hacer sin freír?
El horno o la freidora de aire no ofrecen el mismo resultado crujiente debido a la textura del rebozado.
Este pollo broaster casero es una receta completa, sabrosa y fácil de preparar, ideal para disfrutar de un pollo crujiente con sabor intenso y textura profesional. Perfecto para compartir, adaptable a distintos acompañamientos y con ingredientes accesibles, es una opción que combina técnica, tradición y placer gastronómico en cada bocado.
