
Las patatas guisadas con huevo son perfectas para servirlas como plato único en los días más fríos. Esta es una de esas recetas de cuchara reconfortantes que siempre apetecen y resultan muy socorridas y económicas. Con muy pocos ingredientes y en poco más de 30 minutos, tenemos un plato completo para toda la familia.
Las patatas a lo pobre guisadas con huevo tienen una historia humilde y reconfortante. Durante la posguerra española, específicamente durante la dictadura de Franco, muchas familias no tenían suficientes recursos para comer carne. Las patatas se convirtieron en un alimento básico y económico. Este plato, conocido como “Patatas Viudas con huevo”, se preparaba con ingredientes simples y se ha mantenido como una receta tradicional en la cocina casera.
Se pueden preparar papas guisadas con una multitud de ingredientes distintos. Por ejemplo, podemos hacer unas patatas estofadas con carne de res o ternera, pollo, cerdo, conejo, atún o bonito, chorizo, también patatas guisadas solas, etc. Todas estas variantes son sabrosas y contundentes. Sin embargo, para este guiso de papas en particular, la proteína que acompañará nuestras patatas son unos sencillos huevos. El resultado es una maravilla: un guiso casero que evoca recuerdos de nuestras madres y abuelas, porque en sus cocinas nunca faltaba un buen guiso de papas.
Ingredientes para 2 personas
- 2 dientes de ajo
- 1 puerro
- 1 cebolla
- 3 patatas
- 100g de tomate triturado
- 50g guisantes
- 1l caldo de pollo casero
- 2 huevos
- Perejil picado
- 1 cucharada de pimentón ahumado
- Aceite de oliva
- sal
Cómo hacer patatas guisadas con huevo
- Comienza picando los ajos. Corta el puerro por la mitad y luego trocéalo finamente. Pica la cebolla y finalmente chasca las patatas. Es crucial no cortarlas, sino chascarlas, ya que así liberarán parte de su almidón durante la cocción y esto ayudará a espesar el caldo. Este simple detalle marcará la diferencia en tu guiso de patatas.
- En una olla, pon aceite hasta cubrir el fondo y caliéntalo a fuego medio. Añade de inmediato los ajos con el aceite aún frío para aromatizarlo.
- Cuando los ajos comiencen a dorarse, dora el puerro, cocínalo un par de minutos y luego agrega la cebolla. Remueve, añade la hoja de laurel, sal al gusto y cocina hasta que el sofrito cambie de color y esté dorado. Este paso es sumamente importante, ya que la base de este plato es su sofrito inicial.
- Justo en ese momento, agrega el perejil picado y remueve para integrarlo con el resto de ingredientes. Cocina durante un par de minutos y añade también el pimentón. Remueve y de inmediato añade el tomate para evitar que el pimentón se queme. Agrega también las patatas, remueve y cocina durante 5 minutos más, removiendo de vez en cuando.
- Pasado este tiempo, añade los guisantes, remueve y sofríe un par de minutos, luego agrega el caldo. Tapa la olla y cocina durante 20 minutos, aunque el tiempo puede variar según el tamaño del corte y la variedad de patata que uses. Recomiendo que una vez transcurrido el tiempo, compruebes el punto de cocción de las patatas pinchando una con un cuchillo; si se desprende fácilmente, están listas, de lo contrario, cocina unos minutos más.
- Una vez que el caldo se haya espesado, es momento de añadir los huevos a tu guiso casero. Tapa la olla. El tiempo de cocción puede variar: si te gustan los huevos con la yema líquida, 4 minutos son suficientes; si los prefieres más cocidos, cocínalos entre 6 y 8 minutos.
- Sirve con cuidado de no romper los huevos y finaliza el plato de patatas guisadas con un poco de perejil picado.
Consejos para hacer el mejor guiso de patatas con huevo
- Elige las patatas adecuadas: Las patatas rojas, Yukon Gold o Kennebec son buenas opciones para esta receta, ya que mantienen su forma durante la cocción y tienen una textura cremosa.
- No cortes las patatas, «chascalas»: Esto ayudará a que se cocinen de manera uniforme y el caldo espese.
- Utiliza un buen caldo casero: Puedes usar caldo de verduras, pollo o carne, según tus preferencias.
- Agrega el pimentón dulce al final de la cocción: Esto ayudará a que no se queme y amargue el guiso.
- Cocina las patatas a fuego lento: Esto ayudará a que se ablanden sin deshacerse.
- No remuevas el guiso constantemente: Esto puede romper las patatas.
- Agrega los huevos al final de la cocción: Esto asegurará que se cocinen correctamente sin que se quemen.
- Deja reposar el guiso unos minutos antes de servir: Esto ayudará a que los sabores se integren.
Cómo servir y disfrutar las patatas guisadas con huevo
- Sirve las patatas guisadas con verduras y huevo en un plato hondo o cazuela individual.
- Asegúrate de que cada porción tenga una buena cantidad de patatas, huevos y caldo.
- Acompaña las patatas con un poco de pan crujiente o una baguette para mojar en el caldo.
- Espolvorea un poco de perejil fresco picado por encima para darle un toque de color.
- Rompe la yema del huevo con un tenedor y mezcla con las patatas y el caldo.
Cada bocado debe ser una combinación de patata suave, huevo cremoso y caldo
Preguntas frecuentes sobre nuestro delicioso guiso
¿Tienes alguna duda sobre cómo preparar este clásico plato español? Aquí te respondemos las preguntas más frecuentes:
¿Cuál es el secreto para que las patatas queden cremosas y sabrosas?
El secreto está en utilizar patatas de buena calidad, chascarlas en lugar de cortarlas y cocinarlas a fuego lento. Además, el sofrito inicial con cebolla y ajo es fundamental para aportar sabor.
¿Puedo utilizar otro tipo de legumbre o verdura en lugar de patatas?
Si bien las patatas son el ingrediente estrella de este plato, puedes experimentar con otras verduras como calabacines, zanahorias o chirivías. El resultado será un guiso igualmente delicioso y nutritivo.
¿Puedo hacer este guiso en la olla a presión?
Sí, puedes cocinar las patatas en la olla a presión para reducir el tiempo de cocción. Sin embargo, es importante ajustar los tiempos de cocción.
¿Cómo puedo hacer que el guiso sea más picante?
Si te gusta el picante, puedes añadir un poco de cayena, guindilla o pimentón picante al sofrito.
¿Con qué puedo acompañar este guiso?
Las patatas guisadas con huevo combinan muy bien con pan rústico o una ensalada verde.
Las patatas guisadas con huevo no solo son una delicia reconfortante, sino que también proporcionan un aporte nutritivo significativo. Este plato es una fuente rica de carbohidratos complejos gracias a las papas, ofreciendo energía duradera. Los huevos añaden proteínas de alta calidad, esenciales para el mantenimiento muscular y la sensación de saciedad. Además, al incorporar verduras como el puerro y los guisantes, obtenemos vitaminas y minerales que contribuyen al buen funcionamiento del organismo.
Estas propiedades convierten a las patatas guisadas con huevo en una opción equilibrada y saludable, especialmente indicada para los días fríos en los que necesitamos un extra de calidez y energía. No dudes en incluir este guiso tradicional en tu dieta regular para disfrutar de todos sus beneficios nutritivos.
