
Las patatas guisadas con huevo son una receta tradicional de la cocina española que destaca por su sencillez, su bajo coste y su enorme capacidad reconfortante. Este guiso de cuchara, perfecto como plato único, ha estado presente durante generaciones en los hogares gracias a su facilidad de preparación y a la accesibilidad de sus ingredientes.
El origen de las patatas con huevo guisadas se remonta a la cocina humilde de posguerra, cuando las patatas se consolidaron como alimento básico en muchas casas españolas. Conocidas también como patatas viudas con huevo, esta elaboración surgió como una alternativa nutritiva cuando la carne escaseaba, demostrando que con una buena técnica y un sofrito bien trabajado se podía obtener un plato completo y sabroso.
Desde el punto de vista gastronómico, este guiso representa la esencia de la cocina casera: productos sencillos, tiempos de cocción pausados y sabores bien integrados. Es una receta que ha pasado de madres a hijas y de abuelas a nietos, manteniéndose viva gracias a su versatilidad y a su capacidad para adaptarse a cada cocina.
La patata es la gran protagonista de este plato. Aporta hidratos de carbono complejos que proporcionan energía sostenida, además de potasio, vitamina C y fibra. El huevo complementa el conjunto con proteínas de alto valor biológico, grasas saludables y micronutrientes esenciales, convirtiendo este guiso de patatas con huevo en una opción equilibrada, saciante y adecuada para toda la familia.
Ingredientes para 2 personas
- 2 dientes de ajo
- 1 puerro
- 1 cebolla
- 3 patatas
- 100g de tomate triturado
- 50g guisantes
- 1l caldo de pollo casero
- 2 huevos
- Perejil picado
- 1 cucharada de pimentón ahumado
- Aceite de oliva
- sal
Cómo hacer patatas guisadas con huevo paso a paso
- Pela los ajos y pícalos finamente. Lava el puerro y córtalo en rodajas finas. Pela la cebolla y pícala en brunoise. Pela las patatas y cháscalas en trozos medianos para que liberen almidón durante la cocción y espesen el caldo de forma natural.
- En una olla amplia, añade el aceite de oliva y ponlo a fuego medio. Incorpora los ajos con el aceite aún frío para aromatizarlo lentamente.
- Cuando los ajos comiencen a dorarse ligeramente, añade el puerro y sofríe durante 2 minutos. Incorpora la cebolla, añade sal al gusto y cocina hasta que el conjunto esté bien pochado y ligeramente dorado.
- Añade el perejil picado, remueve y agrega el pimentón ahumado. Mezcla rápidamente y añade de inmediato el tomate triturado para evitar que el pimentón se queme. Cocina el sofrito durante 3 minutos.
- Incorpora las patatas chascadas, remueve bien para que se impregnen del sofrito y cocina durante 5 minutos a fuego medio.
- Añade los guisantes y el caldo caliente hasta cubrir las patatas. Tapa la olla y cocina a fuego medio bajo durante 20 minutos, hasta que las patatas estén tiernas.
- Comprueba el punto de cocción pinchando una patata; debe romperse con facilidad. Cuando el caldo esté ligeramente espeso, casca los huevos directamente sobre el guiso.
- Tapa la olla y cocina entre 4 y 8 minutos según el punto de la yema deseado. Retira del fuego y deja reposar 5 minutos antes de servir.
Consejos para hacerlas perfectas
- Elige patatas harinosas como Kennebec o Monalisa para conseguir un caldo más ligado.
- Chascar las patatas es clave para lograr una textura cremosa sin añadir espesantes.
- Utiliza caldo casero siempre que sea posible para potenciar el sabor del guiso.
- Añade el pimentón fuera del fuego o justo antes del tomate para evitar sabores amargos.
- Cocina a fuego suave y evita remover en exceso para que las patatas no se rompan.
- Los huevos deben incorporarse al final para controlar mejor el punto de la yema.
Cómo servir y disfrutar patatas guisadas con huevo
- Presentación: Sirve las patatas guisadas bien calientes en plato hondo o cazuela individual, asegurando que cada ración incluya patata, caldo y huevo para apreciar su textura cremosa.
- Guarnición: Acompaña el guiso con pan rústico, pan de pueblo o una hogaza crujiente, ideal para mojar en el caldo espeso.
- Acompañamiento: Completa el plato con una ensalada verde sencilla, encurtidos suaves o verduras al vapor para equilibrar el menú.
- Maridaje: Combina este guiso tradicional con vino tinto joven, vino clarete, agua con gas o una cerveza ligera que respete los sabores del plato.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo preparar las patatas guisadas con huevo con antelación?
Sí, el guiso se puede preparar con antelación, pero es recomendable añadir los huevos justo antes de servir para mantener la yema en su punto. - ¿Qué tipo de patata es mejor para este guiso?
Las patatas harinosas son las más adecuadas porque absorben mejor el sabor y ayudan a espesar el caldo. - ¿Se pueden hacer sin caldo de pollo?
Sí, puedes utilizar caldo de verduras o incluso agua, aunque el sabor será menos intenso. - ¿Cómo consigo un caldo más espeso?
Chascando las patatas y cocinando a fuego suave sin remover en exceso conseguirás una textura más ligada de forma natural. - ¿Es un plato apto para una dieta equilibrada?
Sí, es una receta completa que aporta hidratos de carbono, proteínas y micronutrientes esenciales, especialmente adecuada como plato único.
Las patatas guisadas con huevo son un ejemplo perfecto de cómo la cocina tradicional puede ser sencilla, económica y profundamente sabrosa. Un guiso de cuchara que reconforta, alimenta y conecta con la memoria culinaria de nuestros hogares, ideal para disfrutar en cualquier época del año.
