
Las patatas con costillas de cerdo son una receta tradicional de la cocina española. Aprende cómo hacerlas, con esta receta fácil.
Ideal como plato único en los días fríos o como propuesta de comida casera completa durante todo el año. Este guiso, que combina el sabor jugoso de las costillas de cerdo con la textura cremosa de las patatas, destaca por su sencillez, su valor nutricional y el sabor auténtico que ofrece con ingredientes básicos. Es de esos platos que huelen a cocina de la abuela, de los que se preparaban a fuego lento mientras se compartían historias junto al fogón.
Este es un plato humilde y tradicional, típico de las casas rurales, donde se preparaba con lo que había a mano: carne de cerdo, patatas del campo, un chorrito de coñac o vino para dar sabor, y esas especias que nunca faltaban en la cocina. Aunque no hay un creador claro ni una fecha exacta, se sabe que este tipo de guisos tradicionales españoles empezaron a hacerse populares entre los siglos XVIII y XIX, cuando el cerdo se convirtió en una fuente económica y accesible de proteína.
Hoy en día, las papas con costillas han pasado de ser un plato de toda la vida a colarse en menús de restaurantes y en muchas casas por todo el país. Su sabor reconfortante y ese punto casero que tanto gusta hacen que sea ideal para reunir a la familia alrededor de la mesa. Además, es una receta fácil y completa, perfecta para quienes buscan comer bien sin complicarse.
Este guiso de patatas y costilla no solo está buenísimo, también es bastante equilibrado: la carne aporta proteínas y hierro, y las patatas, hidratos de carbono y potasio. Es una opción perfecta tanto para un almuerzo completo como para una cena que te deje bien saciado. Lo mejor es que puedes ajustarlo a tu gusto: hacerlo más ligero quitando grasa o darle más sabor con un poco de chorizo o tus especias favoritas.
Ingredientes para 4 personas
- 500 g de costilla de cerdo a tacos (carnosa o adobada)
- 5 patatas medianas (500g aprox.)
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 100g de salsa de tomate casera (½ taza)
- 150ml de coñac: (1 vaso)
- 800ml caldo de carne (3 ¼ tazas)
- 2 hojas de laurel
- 1cda de pimentón dulce (paprica)
- Aceite de oliva
- Sal (al gusto)
- Perejil fresco
Cómo hacer patatas con costillas
- Pica fino el ajo y corta la cebolla en brunoise.
- Sella las costillas en una sartén a fuego alto. No hace falta aceite, ya que soltarán su propia grasa. Hazlo por tandas si es necesario y resérvalas.
- Añade un poco de aceite a la olla y sofríe el ajo a fuego bajo. Incorpora la cebolla y cocina durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Agrega el pimentón dulce, remueve bien y añade el coñac. Sube el fuego y cocina durante 5 minutos hasta que el alcohol se evapore casi por completo.
- Incorpora la salsa de tomate y cocina a fuego bajo durante 5 minutos. Añade las hojas de laurel.
- Vuelve a poner las costillas que habías reservado y cocina 5 minutos más.
- Vierte el caldo de carne caliente, tapa la olla y cocina a fuego bajo durante 20 minutos.
- Pela y chasca las patatas para que suelten almidón. Agrégalas a la olla, mezcla bien y cubre con más caldo si es necesario. Tapa y cocina durante 25 minutos.
- Comprueba que las patatas estén tiernas y rectifica la sal si hace falta.
- Espolvorea con perejil fresco picado justo antes de servir.
Consejos para hacer patatas guisadas perfectas
- sella las costillas sin aceite para que doren bien en su propia grasa y aporten más sabor al guiso.
- añade el pimentón dulce con cuidado de que no se queme, ya que podría amargar. Añádelo antes del líquido.
- el coñac le da un aroma y profundidad muy especial. Si no tienes, puedes usar vino tinto.
- es clave para espesar el guiso de manera natural gracias al almidón que sueltan.
- usa costillas carnosas de costillar, espaldilla o paleta, todas funcionan bien para esta receta.
- puedes añadir pimiento rojo, chorizo en rodajas o especias como tomillo y laurel adicional para darle tu toque personal.
Cómo servir y disfrutar las patatas con costillas
- Presentación o emplatado: sirve en un plato hondo para mantener el calor y disfrutar de toda la salsa.
- Guarnición y acompañamiento: espolvorea perejil fresco, añade si te apetece una cucharada de alioli para contrastar sabores, y acompaña con una ensalada verde de lechuga, cebolla y vinagreta suave para equilibrar el plato.
- Maridaje: va muy bien con vinos tintos jóvenes o crianza, o incluso con una copa de vermut si quieres algo más tradicional.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Qué corte de carne es mejor para hacer este guiso?
Lo ideal son las costillas de cerdo carnosas, ya que aportan sabor y textura. También se puede usar costilla de ternera o adobada para variaciones. - ¿Se puede hacer este plato con antelación?
Sí. De hecho, como muchos guisos y potajes tradicionales, está más rico de un día para otro porque los sabores se asientan mejor. - ¿Puedo hacer las patatas con costilla en olla exprés?
Sí. Cocina las costillas con el sofrito y el caldo durante 15 minutos en olla a presión, luego añade las patatas y cocina 7 minutos más. - ¿Puedo congelar este plato?
No es recomendable congelar patatas cocidas, ya que al descongelarse cambian de textura. Es mejor conservar en la nevera por 2-3 días. - ¿Qué puedo hacer si el guiso queda muy líquido?
Chafa algunas patatas con una cuchara y cocina a fuego bajo sin tapa hasta que espese. - ¿Cómo hacerlo más saludable?
Usa costillas más magras, retira el exceso de grasa visible antes de cocinar, y reduce la cantidad de aceite en el sofrito.
