
El croquetón de jamón serrano es la prueba de que una croqueta puede convertirse en la auténtica protagonista de cualquier mesa de tapas. Crujiente por fuera, muy cremoso por dentro y con un relleno generoso, esta receta está pensada para sorprender y dejar huella desde el primer bocado. No hablamos de una croqueta más, sino de una versión XXL que transforma un clásico de la cocina española en una experiencia distinta.
Las croquetas forman parte del recetario tradicional desde hace generaciones y han sabido adaptarse a todo tipo de formatos y rellenos. Este croquetón nace precisamente de esa evolución natural de la receta clásica, muy presente tanto en bares como en cocinas domésticas, donde el objetivo es ofrecer algo especial sin renunciar al sabor de siempre. Su tamaño no es solo una cuestión visual, sino una forma de potenciar la cremosidad interior y el contraste con un rebozado bien crujiente.
Se trata de una receta ideal como entrante o tapa para compartir, perfecta para celebraciones, comidas informales o reuniones con amigos. Aunque a primera vista pueda parecer complicada, lo cierto es que este croquetón gigante de jamón serrano resulta incluso más limpio y sencillo de trabajar que las croquetas tradicionales, siempre que se respeten los tiempos de reposo y la textura adecuada de la masa.
El jamón serrano, ingrediente principal de esta receta, aporta sabor, intensidad y carácter. Además de su valor gastronómico, es una fuente de proteínas de alta calidad y grasas que aportan untuosidad a la bechamel. Bien integrado en la masa, se convierte en el aliado perfecto para lograr un interior suave y lleno de matices, muy apreciado tanto en cocina casera como en propuestas de tapeo más elaboradas.
Ingredientes para 10 croquetones
- 670g de leche entera (2 3/4 tazas)
- 330g de nata para cocinar (1 1/3 tazas)
- 45g de aceite de oliva (3 cdas)
- 55g de mantequilla (1/4 taza)
- 95g de harina de trigo (3/4 taza)
- 1 diente de ajo
- 165g de cebolla (1 cebolla mediana)
- 100g de jamón serrano en taquitos (3/4 taza)
- 1/2 cda de sal
- Pimienta (al gusto)
- Una pizca de nuez moscada
- 5 huevos tamaño M
- Harina, pan rallado y huevo batido para el rebozado
Cómo hacer croquetón de jamón paso a paso
- Cuece los huevos en agua hirviendo durante 12 minutos. Una vez listos, enfríalos, pélalos y resérvalos en el frigorífico hasta el momento de utilizarlos.
- En un cazo amplio, calienta la leche y la nata a fuego medio bajo, removiendo de vez en cuando para evitar que se peguen. Cuando comiencen a hervir, retíralas del fuego y resérvalas calientes.
- Pela y pica muy fino el diente de ajo. A continuación, pica la cebolla en dados pequeños para que se funda bien en la bechamel.
- En una olla amplia, añade el aceite de oliva y la mantequilla. Calienta a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita por completo.
- Incorpora el ajo y la cebolla, y sofríe durante varios minutos hasta que la cebolla esté transparente y blanda, sin llegar a dorarse.
- Añade los taquitos de jamón serrano y rehoga un par de minutos para que suelten parte de su aroma y sabor.
- Incorpora la harina y cocínala a fuego medio bajo durante unos 5 minutos, removiendo constantemente. Este paso es clave para eliminar el sabor a harina cruda y conseguir una masa fina.
- Añade un cuarto de la mezcla de leche y nata caliente, removiendo enérgicamente hasta integrar y espesar. Repite el proceso poco a poco hasta obtener una bechamel cremosa, lisa y homogénea.
- Sazona con sal, pimienta y nuez moscada. Prueba la masa y ajusta el punto de sal si es necesario.
- Vierte la masa en un recipiente amplio, extiéndela bien y cúbrela a piel con papel film. Déjala enfriar y resérvala en la nevera durante al menos 12 horas, preferiblemente de un día para otro.
- Una vez reposada la masa, corta los huevos duros por la mitad y resérvalos.
- Para formar los croquetones de manera limpia, extiende papel film sobre la superficie de trabajo. Coloca una porción generosa de masa, añade medio huevo duro en el centro y cubre con otra porción de masa. Envuelve con el film y da forma al croquetón.
- Pasa cada uno primero por harina, después por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándote de que quede bien sellado.
- Calienta abundante aceite a 180 °C (356 °F) y fríelos hasta que estén dorados y crujientes por fuera. Retíralos y déjalos escurrir sobre papel absorbente.
Consejos para hacerlos perfectos
- Para que mantenga su forma, la masa debe estar bien fría y con la textura adecuada, firme pero cremosa.
- Si la notas demasiado blanda, prolonga el reposo en frío. El doble rebozado es una buena opción si buscas un acabado aún más crujiente y seguro durante la fritura.
- También puedes freírlos en freidora de aire a 190 °C 374 °F durante unos 12 a 15 minutos, pulverizando ligeramente con aceite.
Cómo servir y disfrutar el croquetón gigante de jamón serrano
- Presentación: Sirve el croquetón recién hecho y deja que cada comensal lo corte en la mesa para apreciar el contraste entre el exterior crujiente y el interior cremoso y aromático.
- Guarnición: Arroz integral, cous cous o patatas cocidas, ideales para equilibrar un plato contundente y completar la comida.
- Acompañamiento: Ensaladas frescas, verduras al vapor o puré de patatas para un menú completo y bien equilibrado.
- Maridaje: Vino blanco seco, agua con gas y lima o una cerveza ligera que realce el sabor del jamón sin eclipsarlo.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo usar otra masa de croquetas para esta receta?
Sí, puedes utilizar masa de croquetas de pollo, bacalao u otras variantes, siempre que tenga una textura firme tras el reposo. - ¿Cómo consigo que no se rompa al freír?
Es fundamental respetar el reposo en frío y sellar bien el rebozado. El aceite debe estar caliente pero no humeante. - ¿Se puede preparar con antelación?
Sí, los croquetones pueden formarse y conservarse en la nevera 24 horas o congelarse antes de freír. - ¿Puedo congelarlos ya empanados?
Sí, congélalos separados y fríelos directamente sin descongelar, ajustando ligeramente el tiempo de cocción.
Este croquetón de jamón serrano es una receta pensada para disfrutar sin prisas, perfecta para sorprender y salir de lo habitual sin complicarse en la cocina. Su elaboración es sencilla, el resultado es espectacular y su sabor conecta directamente con la tradición de las mejores croquetas caseras. Una propuesta ideal para compartir, repetir y convertir en uno de esos platos que siempre apetece volver a preparar.
