
Las croquetas de setas y queso son una alternativa original a las clásicas croquetas de pollo o jamón, perfectas para quienes buscan variar en la cocina sin renunciar a un sabor cremoso y un rebozado crujiente. Esta receta permite disfrutar de un aperitivo, entrante o segundo plato lleno de sabor, ideal para reuniones familiares, cenas informales o como parte de un menú de tapas caseras. Aprender cómo preparar croquetas con setas y queso en casa te dará la libertad de tener siempre un plato versátil y delicioso listo para cualquier ocasión.
El origen de las croquetas se remonta a la Francia del siglo XIX, aunque en España se consolidaron como uno de los recursos más usados para aprovechar ingredientes y transformar restos en bocados irresistibles. Las croquetas de queso con setas representan una evolución moderna de esta tradición, combinando la textura aterciopelada de la bechamel con el sabor intenso del queso curado y el aroma de las setas, logrando un equilibrio que convierte cada bocado en una experiencia gourmet.
Este plato se clasifica como aperitivo o segundo plato, pero también puede funcionar como plato principal ligero acompañado de una ensalada o un puré suave. Su preparación permite anticipar la receta, dejando las croquetas listas en el congelador para freírlas en cualquier momento, lo que las convierte en un recurso práctico y rápido para comidas improvisadas. Además, su versatilidad permite adaptar la cocción a sartén, freidora de aire o incluso horno, manteniendo siempre la textura cremosa y el exterior dorado y crujiente.
Las setas, ingrediente principal de esta receta, aportan proteínas vegetales, fibra y antioxidantes que potencian el sistema inmunológico y aportan sabor umami a las croquetas. Combinadas con queso curado, que aporta calcio, fósforo y un sabor intenso, estas croquetas son nutritivas y satisfactorias. Además, la receta es adaptable: puedes sustituir el queso curado por otras variedades suaves o semi-curadas según tus preferencias, sin perder la esencia de la croqueta cremosa.
Preparar croquetas de setas y queso en casa no solo es una forma de innovar en la cocina, sino también de dominar técnicas clásicas de repostería salada, como la elaboración de una bechamel firme y sedosa. Siguiendo algunos consejos de experto, conseguirás una masa que se mantiene perfecta al formar las croquetas y un rebozado que no se despega durante la fritura, logrando un plato digno de restaurante en tu propia cocina.
Ingredientes
- ½ cebolla (1/4 taza picada)
- 300g de setas variadas (2 tazas)
- 50g de mantequilla (3 1/2 cdas)
- 60g de harina (1/2 taza)
- 520ml de leche (2 1/4 tazas)
- 70g de queso curado (1/2 taza rallado)
- Aceite de oliva virgen extra (cantidad necesaria para saltear)
- Sal (al gusto)
- Pimienta negra (al gusto)
- Nuez moscada (una pizca)
- Pan rallado (para empanar)
- 1 huevo
Cómo hacer croquetas de setas con queso paso a paso
- Limpia y corta las setas en láminas. Saltea en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que pierdan toda el agua y se doren ligeramente. Reserva.
- Pica finamente la cebolla y sofríe en una olla con la mantequilla durante aproximadamente 10 minutos a fuego medio hasta que esté transparente y ligeramente dorada.
- Añade la harina y cocina removiendo con varillas durante 4 minutos para eliminar el sabor a crudo.
- Incorpora la leche caliente poco a poco, sin dejar de remover, hasta obtener una bechamel homogénea y sin grumos.
- Trabaja la bechamel hasta que al pasar la cuchara se forme un surco visible.
- Añade las setas salteadas, el queso cortado en trozos pequeños, una pizca de sal, pimienta y nuez moscada. Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes.
- Vierte la masa en una fuente, cubre con papel film tocando la superficie y deja enfriar a temperatura ambiente. Luego refrigera al menos 8 horas, idealmente de un día para otro.
- Con la masa fría, forma pequeñas porciones y dales forma de croqueta.
- Pasa cada croqueta por huevo batido y pan rallado, asegurando un rebozado uniforme.
- Deja reposar unos minutos antes de freír en aceite caliente a fuego medio hasta que estén doradas y crujientes.
- Retira sobre papel absorbente y sirve inmediatamente o congela para usar más adelante.
Consejos para hacerlas perfectas
- Para una bechamel cremosa, no dejes de remover y cocina la harina el tiempo suficiente.
- Deja enfriar la masa completamente antes de formar las croquetas para que mantengan su forma.
- Puedes usar freidora de aire a 180 °C durante 12 minutos para una versión más ligera, volteando a mitad de cocción.
- Sustituye el queso curado por queso semi-curado o mozzarella si prefieres un sabor más suave.
- Congela las croquetas formadas pero sin freír; se conservan hasta 2 meses en recipiente hermético.
Cómo servir y disfrutar las croquetas de setas y queso
- Presentación: Sirve las croquetas recién fritas en una fuente amplia para que todos disfruten de su aroma y textura.
- Guarnición: Puré de patatas, arroz integral o cous cous combinan perfectamente como plato principal.
- Acompañamiento: Ensaladas frescas, verduras al vapor o salsas ligeras realzan el sabor y aportan frescura.
- Maridaje: Vino blanco joven, cerveza ligera o agua con gas y un toque de lima para potenciar los sabores sin opacarlos.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo sustituir las setas por champiñones únicamente?
Sí, los champiñones aportan un sabor similar y mantienen la textura de la receta. - ¿Cómo consigo unas croquetas más cremosas?
Trabaja bien la bechamel y asegúrate de que pierda toda el líquido necesario antes de refrigerarla. - ¿Se pueden preparar con antelación y congelar?
Sí, las croquetas formadas se pueden congelar hasta 2 meses. Fríelas directamente desde congeladas o descongélalas en la nevera antes de cocinar. - ¿Son aptas para vegetarianos?
Sí, esta receta no contiene carne y es adecuada para vegetarianos que consumen lácteos y huevos.
Disfruta de estas croquetas de setas y queso recién hechas, comparte la receta y sorprende a tu familia con un plato casero, fácil de preparar y lleno de sabor.
