
El arroz con leche condensada es una versión cremosa y llena de sabor de uno de los postres más tradicionales de nuestra gastronomía. Desde la primera cucharada, este postre conecta con la cocina de siempre, esa que se hacía a fuego lento y con ingredientes sencillos, pero con un resultado reconfortante y profundamente familiar.
El arroz con leche forma parte del recetario popular de muchas culturas, especialmente en España y Latinoamérica, donde cada región ha ido adaptándolo según sus costumbres y productos disponibles. En Asturias, por ejemplo, se caracteriza por una textura muy melosa y una cocción prolongada, mientras que en otros países se incorporan ingredientes como la leche condensada para potenciar la cremosidad y el dulzor de forma natural.
Esta receta de arroz con leche condensada se encuadra dentro de los postres caseros clásicos, ideal tanto para servir como broche final de una comida familiar como para preparar con antelación y disfrutar durante varios días. Es un postre sencillo, económico y perfecto para quienes buscan una receta tradicional con un punto diferente.
Desde el punto de vista nutricional, el arroz aporta energía en forma de hidratos de carbono, mientras que la leche y la leche condensada contribuyen con proteínas y calcio. Consumido con moderación, es un postre que encaja bien dentro de una alimentación equilibrada y que sigue teniendo un fuerte valor cultural y emocional en nuestra cocina.
Ingredientes para 4 personas
- 150g de arroz
- 150ml agua
- 500ml de leche
- 400g de leche condensada
- piel de limón
- canela en rama
- canela en polvo
Cómo hacer arroz con leche condensada paso a paso
- En una olla o cazuela amplia añade el agua junto con el arroz, la canela en rama y la piel de limón. Cocina a fuego medio y, cuando comience a hervir, tapa la olla y deja cocer hasta que el arroz haya absorbido todo el agua. Remueve de vez en cuando para evitar que se pegue.
- Una vez el arroz esté seco, destapa la olla y añade la leche junto con la leche condensada. Remueve bien para integrar todos los ingredientes y espera a que la mezcla vuelva a tomar temperatura.
- Cuando empiece a hervir de nuevo, baja el fuego al mínimo y continúa la cocción removiendo de forma regular. Este paso es clave para conseguir una textura cremosa y evitar que el arroz se agarre al fondo.
- Si durante la cocción notas que el arroz aún está algo entero y la mezcla se espesa demasiado, puedes añadir un poco más de leche, siempre poco a poco, hasta alcanzar la consistencia deseada.
- Cuando el arroz esté tierno y cremoso, retira la olla del fuego y elimina la canela en rama y la piel de limón para facilitar el servicio.
- Antes de servir, espolvorea un poco de canela en polvo utilizando un colador para repartirla de forma uniforme.
- Puedes dejar enfriar el arroz con leche en el frigorífico si lo prefieres frío o servirlo templado, según tu gusto.
Consejos para hacerlo perfecto
- El tipo de arroz es fundamental para el resultado final. El arroz redondo o de grano corto es el más adecuado, ya que libera almidón y ayuda a conseguir una textura más cremosa.
- La cocción debe ser lenta y controlada. Cocinar a fuego bajo y remover con frecuencia mejora la cremosidad y evita sabores tostados indeseados.
- Los aromas marcan la diferencia. La canela en rama y la piel de limón aportan un sabor suave y equilibrado; es importante retirarlos al final para que no resulten demasiado intensos.
- Ten en cuenta que el arroz con leche espesa al enfriarse. Es preferible retirarlo del fuego cuando aún está ligeramente más líquido de lo deseado.
Cómo servir y disfrutar el arroz con leche condensada
- Presentación: Sirve el arroz con leche en cuencos individuales o en recipientes de barro, decorando con una pizca de canela en polvo y, si deseas, una ramita de menta o un trozo de piel de limón.
- Guarnición: Acompaña con frutas frescas, frutos secos como nueces o almendras, o un toque de coco rallado.
- Acompañamiento: Ideal como postre tras comidas familiares, celebraciones o para disfrutar en meriendas dulces.
- Maridaje: Combina con infusiones suaves, café, leche fría o un vino dulce ligero para potenciar la cremosidad del arroz.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo usar otro tipo de arroz?
Es posible, pero el arroz redondo ofrece el mejor resultado. Otros arroces pueden quedar menos cremosos o necesitar ajustes en el líquido. - ¿Se puede preparar con antelación?
Sí, aguanta bien en el frigorífico varios días en un recipiente hermético. Antes de servir, remueve para recuperar la textura. - ¿Puedo hacerlo más ligero?
Reducir la cantidad de leche condensada es posible, aunque cambiará la dulzura y la cremosidad característica de esta receta.
Este arroz con leche condensada es una receta sencilla, reconfortante y con ese sabor casero que nunca falla. Fácil de preparar, con ingredientes básicos y un resultado cremoso y lleno de tradición, es un postre que siempre apetece compartir y repetir. Ideal para disfrutar sin prisas y con cucharas generosas.

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