
El arroz con jamón es una receta fácil, rápida y económica, perfecta para el día a día cuando apetece comer bien sin pasar horas en la cocina. Con ingredientes básicos y una elaboración sencilla, este plato casero se ha ganado un sitio fijo en muchos hogares por su sabor, su versatilidad y lo práctico que resulta.
No tiene un origen concreto dentro de la gastronomía tradicional, sino que nace de la cocina doméstica y del aprovechamiento. En muchas casas españolas, el arroz salteado con jamón surge como una forma inteligente de reutilizar arroz blanco ya cocido y convertirlo, con pocos añadidos, en una comida completa y sabrosa. Este tipo de recetas han pasado de ser soluciones improvisadas a convertirse en auténticos clásicos del recetario familiar.
Se trata de un plato que puede servirse como plato único tanto en la comida como en la cena, aunque también admite acompañamientos sencillos. Es habitual presentarlo con un huevo frito o con salsa de tomate casera, lo que recuerda al arroz a la cubana, pero con un toque diferente y más completo. Por eso es tan común encontrar versiones de arroz frito con jamón y huevo o arroz con jamón y verduras.
El arroz es el ingrediente protagonista y aporta energía, saciedad y una base neutra ideal para el salteado. Utilizar un arroz de grano largo, como el basmati, ayuda a que quede suelto y ligero. El jamón aporta proteínas y sabor, mientras que el huevo y la zanahoria completan el plato desde el punto de vista nutricional, dando lugar a una receta económica, equilibrada y muy agradecida para cualquier ocasión.
Ingredientes para 4 personas
300g de arroz cocido, aproximadamente 1½ tazas
200g de jamón
2 huevos tamaño
1 zanahoria mediana, unos 120 g
2 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal (al gusto)
Cómo hacer arroz con jamón paso a paso
- Si no tienes el arroz cocido, comienza cociéndolo en abundante agua con sal. Una vez en su punto, escúrrelo bien y resérvalo. El arroz debe quedar suelto y sin exceso de humedad.
- Corta el jamón en dados pequeños o en tiras finas, según prefieras, y resérvalo a temperatura ambiente para que no esté frío al saltearlo.
- Pela la zanahoria y córtala en tiras finas o rállela si buscas una textura más integrada en el conjunto.
- Bate los huevos con una pizca de sal y cuájalos en una sartén antiadherente a fuego medio, unos 160–170 °C (320–338 °F), formando una tortilla francesa fina. Retira, deja templar y córtala en tiras. Reserva.
- En una sartén amplia, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio-alto, alrededor de 180 °C (356 °F). Pela y pica los ajos muy pequeños y añádelos a la sartén.
- Incorpora la zanahoria y el jamón junto a los ajos y saltea durante 2–3 minutos, removiendo, hasta que el jamón se caliente y la zanahoria empiece a ablandarse ligeramente.
- Añade el arroz cocido y saltea todo junto durante unos minutos, moviendo con cuidado para que el arroz se suelte y se impregne bien de los sabores sin romperse.
- Cuando el arroz esté bien caliente y suelto, incorpora la tortilla francesa cortada en tiras. Mezcla con suavidad para repartirla de forma uniforme.
- Prueba, ajusta de sal si es necesario y retira del fuego. El tiempo total de salteado no debería superar los 10 minutos para mantener una buena textura.
Consejos para un arroz con jamón perfecto
- Utiliza arroz ya frío o templado para que quede suelto al saltearlo.
- No abuses del aceite: el jamón ya aporta grasa y sabor.
- Saltea siempre en una sartén amplia para evitar que el arroz se cueza en lugar de dorarse.
- Si quieres una versión más ligera, reduce la cantidad de jamón y añade más zanahoria u otras verduras suaves.
- Para un extra de sabor, puedes añadir una pizca de pimienta negra al final.
Cómo servir y disfrutar el arroz con jamón
Presentación: Sírvelo recién hecho y bien caliente, directamente en el plato o en una fuente amplia. Un poco de perejil fresco picado por encima aporta un toque de color y frescura sin alterar el sabor tradicional.
Guarnición: Como guarnición funciona muy bien con una ensalada verde sencilla o unas verduras salteadas. Si se sirve como plato principal, no necesita mucho más para resultar completo.
Acompañamiento: Desde un enfoque nutricional, puede acompañarse de un huevo frito o a la plancha, lo que aumenta el aporte proteico y convierte el plato en una comida más saciante.
Maridaje: Combina bien con agua, refrescos suaves o una cerveza ligera. No necesita bebidas complejas para disfrutarse plenamente.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo hacerlo con otro tipo de arroz?
Sí, aunque el arroz de grano largo es el más recomendable. Si usas arroz redondo, controla bien el punto para que no quede pastoso. - ¿Se puede añadir más verduras?
Perfectamente. Guisantes, maíz, pimiento o calabacín encajan muy bien y convierten el plato en un arroz con jamón y verduras más completo. - ¿Cómo se conserva si sobra?
Guárdalo en un recipiente hermético en el frigorífico y consúmelo en un plazo de 2 días. Para recalentar, mejor en sartén con unas gotas de aceite. - ¿Es una receta apta para preparar con antelación?
Sí, siempre que el arroz esté bien cocido y suelto. Añade la tortilla justo antes de servir si quieres una mejor textura.
Este arroz con jamón demuestra que no hace falta complicarse para comer bien. Con ingredientes sencillos, una buena técnica de salteado y pocos minutos, se obtiene un plato casero, sabroso y muy práctico, ideal para resolver comidas y cenas sin renunciar al sabor de la cocina de siempre.
