
Receta de salsa de ajo paso a paso: cremosa, intensa y perfecta para carnes, patatas, mariscos o como dip casero.
Más allá de un simple aderezo: La salsa elaborada a base de ajo es un ingrediente mágico capaz de transformar platos cotidianos en experiencias culinarias extraordinarias. Su sabor intenso y vibrante, junto a su aroma que despierta los sentidos, la convierten en un complemento perfecto para una amplia variedad de recetas.
Desde carnes asadas hasta ensaladas frescas, pasando por pizzas, pastas y dips para compartir, se adapta con facilidad a diversas gastronomías y estilos de cocina. Su versatilidad la convierte en un aliado indispensable en la cocina de cualquier amante de los sabores auténticos.
En esta receta de salsa, no solo te explicamos cómo hacer la mejor mayonesa de ajo casera que jamás hayas probado, sino que también te revelaremos valiosos consejos para que tu salsa alcance la perfección. Aprenderás técnicas para controlar su textura, potenciar su sabor y convertirla en la protagonista de tus platos.
Antes de comenzar con la receta debemos advertirte de que el consumo de huevo crudo puede ser peligroso debido a la posible presencia de bacterias como la salmonela. Para evitar riesgos innecesarios, te recomendamos pasteurizar el huevo antes de utilizarlo en recetas que lo incluyan crudo. Te invitamos a ver nuestro tutorial donde te explicamos paso a paso cómo pasteurizar huevos en casa de forma fácil y rápida.
Ingredientes
- 1 o 2 dientes de ajo dependiendo del tamaño
- 1 huevo talla L
- 150ml de aceite de girasol (puede ser de oliva)
- unas gotas de limón
- sal (al gusto)
Cómo hacer salsa de ajo
- Pon en el vaso de la batidora el huevo, el ajo (puedes usar uno o más, según tu gusto), el aceite de girasol, unas gotas de limón y la sal.
- Introduce la batidora hasta el fondo del vaso y, sin despegarla del mismo, monta la ajonesa a baja velocidad. Es muy importante no mover la batidora hasta que la salsa esté bien emulsionada.
- Cuando observes que la salsa ha emulsionado, puedes levantar la batidora y continuar montando hasta conseguir una salsa homogénea y bien emulsionada.
Consejos para hacerla perfecta
- Lava bien todos los utensilios que vayas a utilizar. Asegúrate de que estén libres de grasa y completamente secos.
- Es importante que el huevo esté a temperatura ambiente. Esto ayudará a que la emulsión se forme más fácilmente.
- Usa un aceite de oliva suave o de girasol. Evita aceites con sabores fuertes, como el aceite de oliva virgen extra.
- Unas gotas de limón ayudarán a estabilizar la emulsión.
- La sal también ayuda a estabilizar la emulsión.
- Comienza batiendo a baja velocidad y aumenta gradualmente hasta que la salsa esté espesa. Es importante no mover la batidora demasiado rápido, ya que esto puede romper la emulsión.
- Si te cuesta que emulsione, añade una cucharada de mayonesa comercial a la mezcla. La mayonesa contiene lecitina, que ayuda a estabilizar la emulsión. También puedes añadir aceite en forma de hilo hasta conseguir formar la mayonesa de ajo.
Cómo conservarla más tiempo
- Se puede conservar hasta por tres días en la nevera si se toman los cuidados adecuados.
- Dado que contiene huevo crudo, se recomienda hacer esta salsa con huevos pasteurizados.
- Elige un frasco de vidrio limpio y seco con tapa plástica de rosca.
- Al servir la salsa de ajo, utiliza cubiertos limpios y retorna el frasco inmediatamente a la nevera.
- Después del tercer día de preparada, evita consumirla. Aunque estamos seguros de que no durará tanto.
Sugerencias para servir y disfrutar la salsa de ajo
- Es un excelente complemento para carnes asadas, como pollo, cerdo o cordero. Úsala como aderezo o sumérgela directamente en la carne.
- Esta deliciosa salsa casera es versátil y combina perfectamente con una variedad de platos. Sírvela para acompañar arroces y paellas. Su sabor intenso y cremoso añadirá un toque especial a tus comidas.
- Sírvela como dip para patatas fritas o al horno. Su sabor cremoso y ajo le dará un toque especial.
- Úsala como aderezo para tus bocadillos o sándwiches favoritos. Combina especialmente bien con pan de ajo o pan pita.
Preguntas frecuentes sobre la salsa de ajo casera
- ¿Qué diferencia hay entre salsa de ajo, ajonesa y alioli?
La salsa de ajo o ajonesa se elabora con huevo, aceite y ajo, mientras que el alioli tradicional solo lleva ajo y aceite, sin huevo. La ajonesa tiene una textura más cremosa y un sabor más suave. - ¿Cómo evitar que la salsa se corte?
Es fundamental que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente. Si la mezcla se corta, puedes añadir una cucharada de leche templada o una cucharadita de agua caliente y batir de nuevo a baja velocidad hasta que emulsione. - ¿Cuánto ajo debo usar para que no quede demasiado fuerte?
Con un diente grande suele ser suficiente para una textura equilibrada. Si prefieres un sabor más suave, puedes escaldar los ajos unos segundos en agua caliente antes de utilizarlos. - ¿Cuánto tiempo dura en la nevera?
Si la preparas con huevo pasteurizado y la guardas en un recipiente hermético, se conserva hasta 3 días en el frigorífico. Es importante no dejarla a temperatura ambiente. - ¿Qué hago si la salsa me queda muy espesa?
Puedes aligerarla añadiendo unas gotas de limón o un chorrito de leche mientras bates suavemente. Así conseguirás una textura más fluida sin alterar su sabor. - ¿Se puede congelar?
No es recomendable, ya que la textura se separa al descongelarse. Es mejor hacer pequeñas cantidades y conservarla siempre refrigerada.
