
La salsa brava es uno de los grandes iconos de la gastronomía española y una de las salsas más buscadas cuando se habla de tapas clásicas. Esta receta de salsa casera combina un punto picante equilibrado con una base suave y aromática, perfecta para acompañar patatas bravas y otros aperitivos tradicionales de bar.
El origen de esta salsa picante se sitúa en España a mediados del siglo XX, coincidiendo con la popularización de las tapas en bares y tabernas. Aunque no existe un autor concreto ni una única versión oficial, ciudades como Madrid y algunas zonas de Cataluña han sido históricamente referentes en la elaboración de esta salsa tan característica, convirtiéndola en un símbolo de la cocina informal española.
La salsa brava es una salsa caliente y ligada, elaborada a partir de cebolla, ajo, pimentón y caldo, lo que la convierte en una guarnición ideal y versátil. Se utiliza principalmente como acompañamiento, aunque también puede considerarse un complemento imprescindible en platos principales y recetas de tapeo. Su textura y sabor permiten adaptarla fácilmente a diferentes estilos de cocina.
Desde el punto de vista gastronómico, el pimentón es el ingrediente protagonista de esta receta. Aporta color, aroma y propiedades antioxidantes, además de ser un elemento clave en la identidad culinaria española. La cebolla y el ajo refuerzan el perfil nutricional de la salsa, aportando compuestos beneficiosos para la salud cardiovascular y digestiva, mientras que el aceite de oliva virgen extra completa una receta sencilla pero llena de carácter.
Ingredientes
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla de cebolla
- 2 cdas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cda de harina
- 1 cda de pimentón dulce
- ½ cdta de pimentón picante
- 500ml de caldo de carne (2 tazas)
- Sal (al gusto)
Cómo hacer salsa brava casera paso a paso
- Pela y pica los dientes de ajo muy finos. Pela la cebolla y córtala en brunoise pequeña para que se cocine de forma uniforme.
- Coloca un cazo a fuego medio y añade el aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, incorpora el ajo y sofríe durante 2 minutos sin que llegue a dorarse.
- Añade la cebolla picada y cocina a fuego medio durante unos 10 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que esté transparente y bien pochada.
- Incorpora el pimentón dulce y el pimentón picante, remueve rápidamente durante unos segundos para evitar que se queme y aporte amargor.
- Añade la harina y cocina durante 2 minutos, removiendo constantemente para que se integre bien y se cocine correctamente.
- Vierte el caldo de carne poco a poco, removiendo con unas varillas para evitar grumos. Cocina a fuego medio bajo durante 10 minutos, hasta obtener una salsa homogénea y ligeramente espesa.
- Retira del fuego, tritura la salsa hasta que quede completamente lisa y, si deseas una textura más fina, pásala por un colador o chino.
Consejos para hacerla perfecta
- Para conseguir una salsa brava con sabor auténtico de bar, es importante respetar el tiempo de pochado de la cebolla, ya que aporta dulzor y equilibrio al conjunto.
- El pimentón debe añadirse siempre fuera del fuego directo o removiendo rápidamente para evitar que se queme.
- Si prefieres una textura más ligera, puedes añadir un poco más de caldo caliente al final de la cocción.
- Esta receta también se puede adaptar a Thermomix siguiendo el mismo orden de elaboración y triturando al final hasta obtener la textura deseada.
Cómo servir y disfrutar la salsa brava
- Presentación: Sírvela caliente o templada en un cuenco pequeño o directamente sobre las patatas, permitiendo que se impregnen bien del sabor.
- Guarnición: Patatas fritas, patatas asadas o patatas cocidas ligeramente doradas para una base perfecta.
- Acompañamiento: Ideal junto a carnes a la plancha, pollo empanado, croquetas o verduras asadas para un aperitivo o tapa completa y equilibrada.
- Maridaje: Cerveza bien fría, vino tinto joven o agua con gas y un toque de lima para realzar el carácter picante de la salsa.
Preguntas frecuentes sobre esta salsa tradicional española
- ¿Puedo hacer rápida con ketchup?
Sí, aunque no es la receta tradicional, se puede preparar una versión rápida añadiendo ketchup, pimentón y picante, aunque el resultado no será el mismo. - ¿Es necesario usar mayonesa?
No es imprescindible. Algunas versiones incluyen mayonesa para aportar cremosidad, pero la receta tradicional no la lleva. - ¿Se puede usar caldo vegetal en lugar de caldo de carne?
Sí, el caldo vegetal es una buena alternativa para una versión vegetariana sin perder sabor. - ¿Cuánto tiempo se conserva?
Se puede conservar en la nevera hasta 5 días en un recipiente hermético. - ¿Es obligatorio colar la salsa?
No es obligatorio, pero colarla mejora la textura y el acabado final.
Preparar salsa brava casera en casa es una forma sencilla de disfrutar de uno de los sabores más representativos de la cocina española. Es una receta fácil, económica y llena de carácter, perfecta para elevar cualquier plato de patatas o tapas. Anímate a prepararla, compártela y conviértela en un básico imprescindible en tu cocina.
