
Los rollitos de jamón york y queso son una de esas recetas que conquistan desde el primer bocado y que, además, tienen una interesante conexión con la tradición culinaria española. Su combinación de pan de molde, jamón y queso recuerda a los clásicos San Jacobos, mientras que su forma cilíndrica evoca a los flamenquines cordobeses, una preparación típica elaborada con jamón serrano y lomo de cerdo. Esta mezcla de influencias los convierte en un plato único, sencillo y lleno de historia, ideal para quienes buscan cómo prepararlos en casa de forma rápida y deliciosa.
Este plato se considera un segundo plato o cena rápida, perfecto para el día a día. Su textura crujiente por fuera y tierna por dentro los hace irresistibles tanto para adultos como para niños. Además, es una receta fácil de adaptar a diferentes métodos de cocción, como freidora de aire u horno, lo que permite disfrutar de una versión más ligera sin renunciar al sabor.
El ingrediente principal, el jamón york, aporta proteínas de calidad y un sabor suave que combina a la perfección con el queso fundido. Por su parte, el pan de molde actúa como base flexible y manejable, permitiendo crear un rollo compacto que mantiene su forma durante la cocción. Esta combinación de ingredientes sencillos y accesibles ha convertido a los rollitos de jamón york y queso en una receta popular en hogares, colegios y menús familiares.
A nivel gastronómico, estos rollitos destacan por su versatilidad. Se pueden servir calientes recién hechos, disfrutarse fríos con una salsa o incluso prepararse con antelación y congelarse para tener siempre una opción rápida disponible. Su facilidad de preparación, su sabor equilibrado y su capacidad para adaptarse a múltiples variantes los convierten en una receta imprescindible en cualquier cocina. Con esta guía completa aprenderás a prepararlos paso a paso, junto con consejos de experto y variantes para personalizarlos a tu gusto.
Ingredientes para 4 rollitos
- 4 rebanadas de pan de molde
- 4 lonchas de queso gouda
- 4 lonchas finas de jamón york
- 2 huevos
- 2 cucharadas de leche
- pan rallado
- aceite para freír
Cómo hacer rollitos de jamón york y queso paso a paso
- Corta las orillas de las 4 rebanadas de pan de molde para obtener una superficie uniforme.
- Estira cada rebanada con un rodillo, presionando tanto a lo largo como a lo ancho para que quede fina y flexible.
- Coloca sobre cada rebanada una loncha de queso gouda y una loncha de jamón york. Enrolla con firmeza y asegura cada rollito con un palillo.
- Bate los 2 huevos junto con las 2 cucharadas de leche hasta obtener una mezcla homogénea.
- Pasa cada rollito por el huevo batido y luego por pan rallado. Repite el proceso para obtener un doble rebozado que garantice un acabado más crujiente.
- Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto, aproximadamente a 170°C (338°F).
- Fríe los rollitos hasta que estén dorados por todos los lados. Antes de girarlos, retira el palillo para evitar que se rompan.
- Colócalos sobre una rejilla para que escurran sin humedecerse. Evita el papel absorbente para mantener el rebozado crujiente.
Consejos para hacerlos perfectos
- Utiliza pan de molde sin corteza para facilitar el enrollado.
- Aplana bien el pan para evitar que se rompa durante la cocción.
- Si deseas una versión más ligera, prepara los rollitos en horno o freidora de aire.
- Para un sabor más intenso, usa quesos como cheddar o emmental.
- Si quieres que queden muy crujientes, deja reposar los rollitos rebozados 10 minutos antes de freírlos.
- Congélalos ya empanados para tener una opción rápida lista para cocinar.
- Añade especias al pan rallado, como ajo en polvo o pimentón, para un toque extra de sabor.
Cómo servir y disfrutar los rollitos de jamón york y queso
- Presentación: Sirve los rollitos enteros o cortados en diagonal para mostrar el interior fundido. También puedes presentarlos en papillotes individuales para mantener el aroma.
- Guarnición: Acompáñalos con arroz integral, cous cous o patatas cocidas para un menú completo.
- Acompañamiento: Combinan muy bien con ensaladas frescas, verduras al vapor o un puré de patatas suave.
- Maridaje: Un vino blanco seco, agua con gas con lima o una cerveza ligera realzan el sabor del jamón y el queso.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo usar otro tipo de jamón en lugar de jamón york?
Sí, puedes sustituirlo por jamón serrano, pavo o incluso una versión vegetariana con verduras salteadas. - ¿Cómo consigo un rebozado más crujiente?
Realiza un doble empanado y deja reposar los rollitos unos minutos antes de freírlos. - ¿Se pueden preparar con antelación?
Sí, puedes dejarlos listos y empanados en la nevera hasta 24 horas antes de cocinarlos. - ¿Puedo congelarlos?
Sí, congélalos ya empanados y separados entre sí. Después fríelos directamente sin descongelar. - ¿Son aptos para intolerantes a la lactosa?
Puedes usar queso y leche sin lactosa o alternativas vegetales.
Ahora que conoces todos los secretos para preparar unos rollitos de jamón york y queso crujientes, tiernos y llenos de sabor, te animo a disfrutarlos en familia y a experimentar con las variantes que más te gusten. Es una receta sencilla, económica y perfecta para cualquier ocasión. Si te ha gustado, comparte la receta en tus redes y cuéntame cómo la has preparado o qué versión te ha conquistado.
