
El queso en aceite es una conserva tradicional muy arraigada en la cocina mediterránea, donde el aceite de oliva virgen extra se ha utilizado históricamente tanto como ingrediente como método de conservación. Esta técnica permite macerar el queso lentamente, realzando su sabor y alargando su vida útil sin necesidad de procesos complejos.
El queso conservado en aceite casero destaca por su sencillez y por la posibilidad de adaptarlo a distintos gustos mediante especias, hierbas aromáticas o ingredientes como tomates secos. Se trata de una preparación habitual como aperitivo, entrante frío o complemento de ensaladas y platos informales, especialmente apreciada por su equilibrio entre sabor intenso y textura agradable.
Aunque resulta difícil concretar un origen exacto, el queso macerado en aceite aparece documentado desde la Antigüedad en países como España, Italia o Grecia. En estas zonas, el aceite de oliva no solo formaba parte de la base culinaria diaria, sino que también se empleaba como medio de conservación natural, dando lugar a elaboraciones que hoy consideramos auténticas conservas tradicionales.
Además de su valor gastronómico, el queso en conserva preparado en aceite aromatizado permite controlar la calidad de los ingredientes y evitar aditivos innecesarios. El resultado es una receta práctica, versátil y fácil de integrar en una cocina doméstica actual, con múltiples aplicaciones y un sabor que mejora con el reposo.
Ingredientes
- 1 bloque de queso feta, fresco o curado (puedes usar el que prefieras)
- 2 cayenas o chiles de árbol
- 5 tomates secos
- 1cdita de pimienta negra en grano
- 1cdita de ñora molida
- 1cdita de orégano seco
- 1cdita de ajo granulado
- Aceite de oliva virgen extra (cantidad necesaria para cubrir)
Materiales necesarios
- Tarro de cristal hermético
- 1 Palillo o brocheta
Cómo hacer queso en aceite paso a paso
- Corta los tomates secos en trozos pequeños y parte las cayenas por la mitad para que liberen su aroma y su intensidad durante la maceración.
- Comprueba que el tarro de cristal esté completamente limpio y seco. Añade en el fondo una pequeña cantidad de pimienta negra, ñora molida, orégano seco y ajo granulado.
- Corta el queso en dados de tamaño medio, procurando que sean regulares para facilitar que el aceite aromatizado penetre de forma uniforme.
- Introduce una capa de queso en el tarro y reparte parte de los tomates secos y las especias. Continúa alternando capas hasta completar el recipiente.
- Vierte aceite de oliva virgen extra hasta cubrir totalmente el queso. Este paso es clave para una correcta conservación y para que el queso macerado adquiera sabor de forma homogénea.
- Cierra el tarro herméticamente y agítalo con suavidad para integrar bien todos los ingredientes.
- Deja reposar el queso en aceite en un lugar fresco y oscuro durante al menos dos semanas. A medida que pasa el tiempo, el sabor se vuelve más intenso y equilibrado.
Consejos para hacerlo perfecto
- Elige siempre un aceite de oliva virgen extra de buena calidad, ya que actúa como base de la receta y determina el resultado final.
- Mantén el queso completamente cubierto de aceite para evitar oxidaciones y garantizar una conserva segura.
- Si prefieres un perfil más suave, reduce ligeramente las especias picantes y potencia el aroma con hierbas secas.
- Los dados de tamaño medio permiten una maceración adecuada sin que el queso pierda consistencia.
Variaciones de este queso en conserva
- El queso de cabra aporta una textura más cremosa y un sabor ligeramente ácido que combina muy bien con hierbas mediterráneas.
- El queso manchego curado ofrece un resultado más intenso, ideal para quienes buscan un queso en aceite con carácter.
- Puedes aromatizar el aceite con romero, tomillo, pimentón dulce o picante, ajo fresco, semillas de mostaza o bayas de enebro sin alterar la técnica base.
Cómo servir y disfrutar el queso en aceite
- Presentación: Sirve el queso en un plato amplio, acompañado de parte del aceite aromatizado y pan rústico o tostadas.
- Guarnición: Combina especialmente bien con ensaladas verdes, platos de pasta fría o verduras asadas.
- Acompañamiento: Aceitunas, frutos secos tostados o un toque de miel aportan contraste y completan el aperitivo.
- Maridaje: Un vino blanco seco, un rosado joven o una cerveza suave armonizan muy bien con el queso en aceite con especias.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Qué tipo de queso es mejor?
Se puede utilizar queso feta, fresco, curado o de cabra. El tiempo de maceración debe ajustarse según la textura del queso elegido. - ¿Cuánto tiempo se conserva?
Bien cubierto de aceite y almacenado en un lugar fresco, puede conservarse hasta dos meses manteniendo su calidad. - ¿Se puede reutilizar el aceite?
El aceite aromatizado resultante es perfecto para aliñar ensaladas, verduras o platos fríos. - ¿Es necesario refrigerarlo?
No es imprescindible si el queso está totalmente cubierto de aceite, aunque con quesos frescos se recomienda conservarlo en frío. - ¿Se pueden añadir otros ingredientes?
Tomates secos, aceitunas o alcaparras funcionan muy bien y enriquecen el perfil del queso en aceite casero.
Este queso en aceite con especias y tomates secos es una receta sencilla, práctica y muy agradecida, ideal para preparar con antelación y disfrutar poco a poco como parte de una auténtica conserva tradicional.
