
Las croquetas de pollo son un clásico de la cocina casera que nunca pasa de moda. Esta receta combina la suavidad del relleno con un rebozado crujiente que conquista a grandes y pequeños, convirtiéndose en una opción perfecta como aperitivo, tapa o plato principal en reuniones familiares y celebraciones informales. Aprender cómo preparar croquetas de pollo en casa te permitirá disfrutar de un plato económico, versátil y lleno de sabor, ideal para aprovechar restos de pollo asado o cocido.
El origen de las croquetas se remonta a la Francia del siglo XIX, aunque en España se popularizaron como una alternativa casera que transformaba ingredientes sencillos en bocados irresistibles. Las croquetas caseras de pollo, en particular, han pasado de ser un recurso para aprovechar sobras a un plato de referencia en tapas y cocina casera, con recetas que han evolucionado en cada hogar, combinando tradición y creatividad.
Este plato se clasifica como aperitivo o guarnición, aunque también puede servirse como plato principal acompañado de una ensalada ligera o un acompañamiento de arroz o puré de patatas. Su preparación permite adaptar la receta a diferentes métodos de cocción, incluyendo sartén, freidora de aire o incluso horno, consiguiendo siempre croquetas cremosas por dentro y doradas por fuera.
El pollo, ingrediente principal de estas croquetas, es una fuente rica en proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B y minerales esenciales como fósforo y selenio. Su sabor suave y versátil lo convierte en la base perfecta para elaborar croquetas que admiten variaciones con queso, jamón o verduras, manteniendo la textura y el sabor característico de la receta tradicional. Además, su aporte nutricional lo hace ideal para toda la familia, aportando energía y favoreciendo una dieta equilibrada.
Aprender a hacer croquetas de pollo en casa no solo es una forma de cocinar de manera saludable, sino también una oportunidad para experimentar con técnicas clásicas de cocina y perfeccionar la bechamel, el rebozado y el punto exacto de fritura. Con algunos consejos de experto, conseguirás una masa firme que no se deshace y un empanado uniforme que garantiza el éxito en cada bocado.
En este blog encontrarás también recetas de croquetas fáciles y variadas, desde las clásicas croquetas de jamón hasta las croquetas de bacalao o de cocido, con instrucciones detalladas y trucos para conseguir siempre la textura perfecta y el sabor auténtico que caracteriza a la cocina casera española.
Ingredientes para +/-40 croquetas
- 230g de pollo desmenuzado (1 taza)
- 800ml de caldo de pollo (3 1/3 tazas)
- 200ml de nata para cocinar o crema de leche (3/4 taza)
- 120g de mantequilla (1/2 taza)
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva
- 120g de harina de trigo o harina de todo uso (1 taza)
- 1 cucharadita de nuez moscada
- ½ cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharadita de sal
- 3 dientes de ajo
- Pan rallado (cantidad suficiente para empanar)
- Harina (cantidad suficiente para empanar)
- 3 huevos talla M
Cómo hacer croquetas de pollo paso a paso
- Pela y pica finamente los tres dientes de ajo.
- En un cazo, calienta la mantequilla y el aceite de oliva a fuego suave hasta fundir la mantequilla. Añade los ajos y cocina durante 4-5 minutos, evitando que se doren demasiado.
- Incorpora la harina y remueve durante 5-6 minutos para eliminar el sabor a crudo y formar un roux estable.
- Agrega el caldo de pollo poco a poco, removiendo constantemente hasta integrar completamente. Añade la nata y sigue removiendo hasta obtener una bechamel fina, homogénea y sedosa.
- Añade el pollo desmenuzado, la nuez moscada, la pimienta y la sal. Mezcla bien y rectifica la sazón al gusto.
- Transfiere la masa a un recipiente, cubre con papel film tocando la superficie para evitar costra y deja enfriar a temperatura ambiente. Posteriormente, refrigera mínimo 8 horas, idealmente de un día para otro.
- Forma las croquetas utilizando una manga pastelera, dos cucharas o con las manos ligeramente engrasadas.
- Pasa cada croqueta por harina, huevo batido y pan rallado, siguiendo siempre ese orden para garantizar un rebozado uniforme.
- Para freír: calienta abundante aceite de girasol a fuego medio en una sartén o cazo. Fríe las croquetas en tandas pequeñas, removiendo suavemente para dorarlas de manera uniforme.
- Retira las croquetas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sirve caliente.
Consejos para hacerlas perfectas
- Usa pollo cocido del día anterior para una mejor textura y sabor concentrado.
- Cocina la harina el tiempo suficiente para evitar sabor crudo y asegurar una bechamel firme.
- Refrigera la masa antes de formar las croquetas para que mantengan su forma.
- Para una versión más ligera, utiliza freidora de aire a 180 °C durante 12-15 minutos, volteando a mitad de cocción.
- Puedes variar los rellenos añadiendo jamón, queso o verduras finamente picadas, sin alterar la base de la receta.
Cómo servir y disfrutar las croquetas de pollo
- Presentación: Sirve las croquetas calientes en una fuente amplia, dejando que cada comensal las disfrute recién abiertas para percibir el aroma.
- Guarnición: Acompáñalas con arroz integral, cous cous o patatas cocidas.
- Acompañamiento: Ensaladas frescas, verduras al vapor o puré de patatas equilibran el plato y aportan textura.
- Maridaje: Combina con un vino blanco seco como Sauvignon Blanc, agua con gas y lima o una cerveza ligera que resalte el sabor de las croquetas.
Preguntas frecuentes sobre esta receta
- ¿Puedo usar otro tipo de harina en lugar de harina de trigo?
Sí, puedes usar harina de garbanzo o harina sin gluten, ajustando la cantidad ligeramente según la absorción. - ¿Cómo consigo unas croquetas más crujientes?
Refrigera la masa antes de empanar y evita amontonar las croquetas al freírlas. El rebozado uniforme es clave. - ¿Se pueden preparar con antelación y congelar?
Sí, las croquetas formadas se pueden congelar hasta 2 meses en recipiente hermético. Fríelas directamente desde congeladas o descongélalas en la nevera antes de freír. - ¿Son aptas para vegetarianos?
No, esta receta contiene pollo, aunque la base de bechamel podría adaptarse para croquetas vegetarianas sustituyendo el pollo por champiñones o queso.
Disfruta de estas croquetas de pollo recién hechas, comparte la receta con tus amigos y comenta tu experiencia. Con esta receta casera obtendrás un plato lleno de sabor, fácil de preparar y con un valor nutricional excelente, que encantará a toda la familia.
