
Los canelones de acelga son una receta saludable con verduras que demuestra lo fácil que es preparar una pasta rellena casera llena de sabor. Estos canelones caseros de acelga combinan la suavidad de las hojas verdes con un relleno cremoso que resulta perfecto para una comida completa. Si buscas una receta de canelones saludables que funcione tanto para el día a día como para una ocasión especial, esta versión equilibrada y reconfortante es una apuesta segura.
Dentro del amplio universo de los canelones vegetarianos, esta preparación destaca por su sencillez y por el protagonismo de la verdura. Aunque el origen de los canelones se sitúa en Italia, su popularidad ha dado lugar a numerosas variantes, desde los clásicos rellenos de carne hasta los actuales canelones de verdura. Hoy se consideran un plato versátil que puede adaptarse a diferentes estilos de alimentación, especialmente para quienes priorizan platos con hojas verdes o desean reducir el consumo de carne sin renunciar a recetas tradicionales.
Desde el punto de vista nutricional, la acelga es una hortaliza especialmente interesante. Rica en fibra, antioxidantes y vitaminas A, C y K, ayuda a crear una receta nutritiva y ligera que favorece la digestión y aporta saciedad sin resultar pesada. Además, estos canelones sin carne pueden convertirse en un plato principal equilibrado gracias al aporte proteico de los quesos. Si alguna vez te has preguntado cómo hacer canelones de acelga con ricotta sin que queden aguados, la clave está en cocinar bien la verdura y eliminar el exceso de humedad antes de mezclar el relleno.
Esta receta con acelga es ideal para quienes buscan canelones fáciles y rápidos sin complicaciones técnicas. También es una excelente opción si necesitas un plato contundente para toda la familia, ya que su sabor es suave y suele gustar incluso a quienes no consumen verduras con frecuencia. Además, admite planificación: puedes prepararlos para congelar y tener siempre una comida casera lista.
Ingredientes para 4 personas
Para los canelones
- 16 placas de canelones
- 500 g de acelgas frescas
- 250 g de queso ricotta
- 100 g de queso parmesano rallado
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Nuez moscada (opcional)
Para la salsa
- 800 g de tomate triturado
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- Orégano seco
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
Para gratinar
- 200 g de queso mozzarella rallado
Cómo hacer canelones de acelga paso a paso
- Lava bien las acelgas y córtalas en trozos pequeños. Si los tallos son gruesos, cocínalos primero para igualar la textura.
- Pica la cebolla y los ajos muy finos. Sofríelos en aceite de oliva a fuego medio (170–180 °C / 338–356 °F) hasta que estén fragantes.
- Añade la verdura y cocina hasta que esté tierna. Deja que el agua se evapore por completo; este paso es fundamental para lograr canelones saludables y evitar un relleno líquido.
- Retira del fuego, deja templar y mezcla con la ricotta y el parmesano. Obtendrás un delicioso plato de verduras y queso con una textura cremosa pero estable.
- Preparar la salsa de tomate casera
Sofríe la cebolla, la zanahoria y el ajo. Incorpora el tomate triturado, el laurel y el orégano, y cocina a fuego bajo durante 30 minutos (aprox. 95 °C / 203 °F). Tritura para conseguir una salsa fina; será la base de unos excelentes canelones con salsa de tomate casera.
Hierve las placas en agua a 100 °C (212 °F) siguiendo las indicaciones del fabricante. Enfríalas para cortar la cocción. - Distribuye el relleno de forma uniforme y enrolla sin presionar. Colócalos en una fuente con una capa ligera de salsa.
- Precalienta el horno a 180 °C (356 °F). Cubre con más salsa, añade la mozzarella y hornea 20–25 minutos hasta obtener un gratinados con superficie dorada. Deja reposar 5 minutos antes de servir.
Consejos para hacerlos perfectos
- Escurre muy bien la acelga para mantener el equilibrio del relleno.
- Añadir champiñones salteados aporta profundidad sin aumentar la pesadez del plato.
- Prepáralos con antelación: los sabores se integran mejor tras unas horas de reposo.
- Son ideales para congelar; guárdalos ya montados y hornéalos directamente cuando los necesites.
Cómo servir y disfrutar los canelones de acelga
- Presentación: Sírvelos recién gratinados en una fuente amplia o directamente en platos llanos. Añade una pequeña cantidad de salsa caliente por encima para mantener la jugosidad y termina con un poco de queso rallado o hierbas frescas si deseas un acabado más apetecible.
- Guarnición: Acompaña con una ensalada fresca de hojas verdes, tomate o pepino para aportar contraste y ligereza. También puedes optar por verduras asadas si buscas un menú más completo sin restar protagonismo a los canelones gratinados.
- Acompañamiento: Pueden servirse como plato único, ya que combinan hidratos de la pasta, proteínas del queso y el valor nutricional de la verdura. Si prefieres equilibrar aún más el menú, una crema vegetal suave o un caldo ligero funcionan muy bien como entrante.
- Maridaje: Un vino blanco seco y aromático realza el sabor de esta receta con acelga sin enmascarar su perfil vegetal. Si te inclinas por el tinto, elige uno joven y de cuerpo medio. Para una opción sin alcohol, el agua con gas o una limonada poco azucarada aportan frescura y limpian el paladar entre bocados.
Preguntas frecuentes sobre la receta
- ¿Se pueden hacer totalmente vegetarianos?
Sí, esta es una base clásica de canelones vegetarianos; solo revisa que los quesos no contengan cuajo animal si buscas una versión estricta. - ¿Puedo sustituir la ricotta?
Puedes usar requesón o queso fresco. El resultado seguirá siendo cremoso. - ¿Cuánto duran en la nevera?
Hasta 3 días en un recipiente hermético. - ¿Se pueden congelar?
Sí, son perfectos para congelar. Añade unos minutos extra de horno si los cocinas directamente desde el congelador. - ¿Cómo recalentar sin que se sequen?
Cúbrelos con papel de aluminio y calienta a 160 °C para conservar la humedad. - ¿Qué otras variantes existen?
Puedes preparar versiones con espinacas, mezclar diferentes quesos o añadir frutos secos para cambiar matices sin perder la esencia de esta receta con acelga.
Preparar estos canelones de acelga es apostar por una cocina equilibrada, sabrosa y práctica. Una receta que confirma que los platos con hojas verdes pueden ser igual de reconfortantes que cualquier elaboración tradicional.
